29 de agosto de 2006

AMLO vs Constitución por FCH y Fox

Carlos Ramírez
El Financiero - Indicador Político
29 de agosto de 2006

¿No te arredra, Catilina, ni la alarma del pueblo?
Cicerón (*)

PRD podría perder registro por Cofipe

A lo mejor por sus malas calificaciones en derecho constitucional, en ciencia política, en historia de los partidos y en instituciones nacionales durante su carrera en la UNAM, Andrés Manuel López Obrador puede provocar una severa crisis constitucional y puede llevar al PRD a la pérdida de su registro como partido político legal.

Lo de menos son las condenas del candidato perredista contra las instituciones y su objetivo religioso de purificarlas. Y también preocupa poco su amenaza de ser erigido en líder de la resistencia nacional pacífica. Lo que destaca, sin embargo, es el nulo respeto a las leyes y a los procedimientos legales para modificar las instituciones y su incomprensión del sistema legal. Y ello se deriva de su deficiente preparación académica como licenciado en ciencias políticas y administración pública.

López Obrador ha comenzado una batalla contra las leyes.

1) El cargo de presidente legítimo de los Estados Unidos Mexicanos se acredita por medio de la Constitución y del Congreso. La convención nacional democrática carece de reconocimiento oficial. El artículo 80 señala que "se deposita el ejercicio del supremo Poder Ejecutivo de la unión en un solo individuo que se denominará presidente de los Estados Unidos Mexicanos". No hay presidente legítimo ni "encargado del Poder Ejecutivo".

2) López Obrador ha señalado que tomará posesión ante su convención nacional democrática, violando con ello el Artículo 41 Constitucional que señala que "el pueblo ejerce su soberanía por medio de los poderes de la Unión". Y al declararse en rebeldía, el tabasqueño estará renegando de la vía democrática que señala el párrafo 2 de la fracción I del 41: "los partidos políticos tienen como fin promover la participación del pueblo en la vida democrática, contribuir a la integración de la representación nacional y como organizaciones de ciudadanos, hacer posible el acceso de éstos al ejercicio del poder público".

3) López Obrador ya declaró que no permitirá la toma de posesión de Felipe Calderón. Por tanto, estaría violando el Artículo 87 Constitucional que señala la obligación legal de que el presidente "prestará ante el Congreso de la Unión" (...) "la siguiente protesta: «protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de presidente de la República que el pueblo me ha conferido»". La protesta, por tanto, no es un asunto político sino un mandato constitucional.

4) López Obrador está llevando al PRD a una crisis de legalidad. Y a violar artículos del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales que podrían llevarlo a la pérdida de su registro. El punto clave se localiza en el artículo 38 del Cofipe, en el que se señalan las obligaciones de los partidos políticos. Y López Obrador ha llevado al PRD a violar dos incisos de esas obligaciones:

a) Conducir sus actividades dentro de los cauces legales y ajustar su conducta y la de sus militantes a los principios del Estado democrático, respetando la libre participación política de los demás partidos políticos y los derechos de los ciudadanos.

b) Abstenerse de recurrir a la violencia y a cualquier acto que tenga por objeto o resultado alterar el orden público, perturbar el goce de garantías o impedir el funcionamiento regular de los órganos del gobierno.

Las amenazas, las instrucciones de impedir el informe presidencial y la toma de posesión del próximo presidente de la República, la intimidación a otros partidos, el uso de una minoría para obligar a la mayoría, la violencia al cerrar calles, la alteración del orden público en Reforma y el Zócalo y la perturbación de garantías con el plantón son, en rigor, violaciones al Cofipe.

5) El PRD no cumple, por tanto, con la fracción 3 del 22 del Cofipe, que señala que los partidos políticos nacionales "quedan sujetos a las obligaciones que establecen la Constitución y este código". La 2 del 23 señala que "el IFE vigilará que las actividades de los partidos políticos se desarrollen con apego a la ley".

6) El artículo 25 el Cofipe le exige a los partidos que su declaración de principios contenga "la obligación de observar la Constitución y de respetar las leyes y las instituciones que de ella emanen". López Obrador ya condenó a las instituciones.

7) Por tanto, el PRD corre el riesgo de que López Obrador lo lleve a la pérdida de su registro. El artículo 66 establece las causas de pérdida de registro de un partido político. Y el inciso F es muy claro: "incumplir de manera grave y sistemática, a juicio del Consejo General del Instituto Federal Electoral, las obligaciones que señala este código". Esas obligaciones están en el artículo 38.

Si a veces se permite que la pasión política de los caudillos desborde la legalidad, entonces toca a los partidos como organizaciones constitucionales y a los asesores políticos como responsables de las líneas de acción obligar al cumplimiento de la ley. A menos, por supuesto, que se trate de una insurrección que pase por la anulación de la Constitución y las leyes. O de que el candidato perdedor se convierta en un renegado de la democracia que definen estrictamente las leyes.

(*) Mientras permanezca el plantón que lesiona al ciudadano en Zócalo-Madero-Juárez-Reforma, este epígrafe se va a plantar en Indicador Político.

cramirez@lacrisis.com.mx

Cerco, sí, pero de generalizaciones

Carlos Marín
Milenio – El Asalto a la Razón
29/08/2006

Ciro Gómez Leyva preguntó a Gerardo Fernández Noroña qué con eso del “cerco informativo”.

“Hay una campaña muy dura en contra nuestra”, respondió el vocero de la coalición, y ejemplificó con el intercambio de opiniones entre periodistas en Tercer Grado:

“En las últimas semanas ha sido un apretar durísimo”, dijo, y diagnosticó: “Hay una subordinación frente al poder… con todo respeto lo digo”.

De poco sirvió que Ciro le hablara de lo libres que son (en prensa, radio y televisión) él y sus colegas con quienes discute.

“No debemos personalizarlo porque (seríamos) injustos, o podemos hacer una generalización que no aplica. Estamos hablando de un fenómeno general…”, eludió el galimático entrevistado y (como si alguien lo hubiera siquiera insinuado) trató de justificar:

“No nos pueden pedir que traicionemos a la gente…”.

“¿Su 33 por ciento?”, preguntó Ciro.

“El país completo. Hasta los que no piensan como nosotros...”, ¡respondió..!

cmarin@milenio.com

La herencia

Federico Reyes Heroles
Reforma
29 de Agosto del 2006

Las campañas son un desfile de irresponsabilidades. De allí su mala fama. Los candidatos, sin excepción, prometen lo que con frecuencia saben impracticable. Las mentiras se convierten en moneda de cambio cotidiano. Ni hablar. Así es la política. Muchos lances discursivos apuntan al corazón del elector, no a la mente. De allí la incorregible demagogia. Por ese camino en las campañas se desnudan emociones populares, creencias que son usadas como carne de cañón de la guerra entre los políticos. Las emociones se convierten en mercancía. El 2006 AMLO exacerbó a un México dividido, de odios ancestrales, añorante de un caudillo y brutalmente premoderno.

De entrada lo más notable fue el simplismo. Con 8 años de escolaridad promedio, el simplismo sigue siendo una amenaza. Los planteamientos elaborados están en desventaja. Ese país de simplismos no irá muy lejos. A pesar de que más del 80 por ciento de la población se autodefine como clase media, la tajante división discursiva entre "pobres y ricos" prendió en muchos. En una fuga hacia un pasado discursivo ya remoto, medio siglo, en cuestión de meses "los ricos" se convirtieron en la explicación central de la pobreza. En el fondo del discurso de AMLO acabar con "los ricos" era la solución. En un acto de auténtica persecución llegamos a tener las listas de los "ricos" culpables de nuestras desgracias. Fue muy selectivo. Lo mismo ocurrió con el concepto de "la derecha" para señalar a un ogro capaz de las peores trapacerías. En un país de verdaderas libertades que alguien se defina como de derecha no sería afrenta, ni pecado, es una forma más de interpretar al mundo a la cual cualquiera tiene derecho y ya. Estigmatizar la expresión es un acto tan cavernario como perseguir "comunistas" o curas.

Pero López Obrador no sólo logró convencer a mexicanos de escasa instrucción, también apoyaron sus mociones personas que uno supondría informadas. ¿Cómo fue que cayeron en el simplismo provocador? El discurso llegó a sus corazones sin pasar por la cabeza. Las medidas justicieras de AMLO no tenían sustento. La "eliminación" de los ricos no genera más bienestar para los desamparados. Por el contrario, espantar a los capitales sí empobrece a los más pobres. Cualquier cabeza medianamente informada sabe que arribar a la justicia social supone un largo camino que atraviesa forzosamente por varios requisitos insalvables. Nada hay súbito, salvo la idea de revolución. Así nos fue.

No puede haber justicia social en un país carente de un sistema fiscal generalizado y progresivo. ¿Qué se propuso al respecto? Peor aun, la justicia social es imposible cuando la mitad de la economía es informal, informalidad que fue defendida a capa y espada como un hecho social resultado de la injusticia y no provocador de ella. El mundo al revés. El empleo y la educación son las otras grandes herramientas para lograr mayor igualdad. Pero para generar empleos en un mundo global se necesita flexibilidad laboral, no rigidez. Modificar la Ley Federal del Trabajo para lograr mayor flexibilidad hubiera sido, ésa sí, una medida de avanzada a favor de los más pobres. La simple mención del asunto era vista como anatema. Un país sin un sistema de pensiones generalizado y sólido nunca alcanzará buenos niveles de justicia. Sin un andamiaje de pensiones amplio y fuerte, es imposible incrementar el ahorro interno. Sin ahorro interno es imposible prosperar. Nada se propuso al respecto. Todo ese lenguaje suena a "tecnocracia" y la tecnocracia es la que "vendió" al país. Todo se soluciona entonces con llevar al paredón a cuatro o cinco ricos. Ésa fue la fórmula mágica de justicia súbita.

Una de las posturas más retrógradas del discurso de la izquierda es la que sigue poniendo a la propiedad de los recursos naturales como la gran fuente de progreso y justicia. Si así fuera México debiera ser un paraíso terrenal. Pero no es así. ¿Cómo explicarlo? En energía hemos seguido el recetario estatista al pie de la letra y la desigualdad sigue galopando. ¿No estaremos haciendo algo mal? Cómo explicar que naciones con menos recursos naturales -a veces en manos del Estado, en otras privatizados- han logrado niveles de bienestar e igualdad muy superiores a los nuestros. No tendrá algo que ver la eficiencia de las empresas. ¿Qué se dijo al respecto? Nada. Predominó el dogma del nacionalismo trasnochado.

La justicia social hoy cruza por muchas pistas. Por ejemplo, en la sociedad del conocimiento la educación básica es el gran condicionante, más de 13 años es el reto. Si queremos mayor justicia social tenemos que retomar a la educación como eje. Cobertura, deserción, exámenes estandarizados, calidad, becas, son temas de justicia social. México no podrá ser más justo mañana cuando alrededor de 30 por ciento de los jóvenes de 15 años ya no asisten a la escuela. ¿Cuál fue la propuesta "progresista" al respecto? Una más, sin acceso generalizado a la red -de Sonora a Yucatán, como rezaba el viejo anuncio- las desigualdades entre los mexicanos no sólo se perpetuarán sino que incluso podrían agravarse. Extender la red es un asunto de justicia social.

Finalmente la palabra prohibida en el discurso de cierta izquierda mexicana: productividad. El término suena burgués, es muy utilizado por los "tecnócratas", luego debe de encerrar algo malo. Es cierto, la productividad es un requisito de éxito impuesto por el mundo global sin demasiadas amabilidades. Pero la productividad también es la única fórmula para hacer que el "pastel" crezca. Más justicia social sólo se logra con mayor productividad.

Simplismos, desinformación, dogmas y mercadeo de los odios, ésa es la herencia.

Fallo Electoral

Sergio Sarmiento
Reforma
29 de Agosto del 2006

"Los santos siempre deberán ser juzgados culpables, mientras no comprueben su inocencia."
George Orwell

Lo ocurrido ayer era perfectamente lógico. El Tribunal Electoral anuló 237 mil 736 votos en los 375 juicios por impugnaciones sobre la elección presidencial del 2 de julio.

El número parece alto; pero debido a que los votos anulados se repartieron entre todos los partidos, no se modificaron de manera significativa las posiciones de los candidatos a la Presidencia de la República. La diferencia entre Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador se redujo en apenas 4 mil 183 sufragios. López Obrador habría necesitado 244 mil para rebasar a Calderón.

Igualmente previsible era la reacción de López Obrador. Ya el candidato de la alianza Por el Bien de Todos había adelantado que no reconocería un fallo adverso del Tribunal. Este domingo dio un paso más allá al cuestionar a las propias instituciones del Estado mexicano. "No tenemos ningún respeto por sus instituciones, porque no son instituciones del pueblo -dijo-. Nosotros vamos a crear nuestras instituciones, las del pueblo". Nadie puede asombrarse que ni él ni su gente hayan aceptado el fallo del Tribunal.

Los magistrados deben todavía dar a conocer el recuento final oficial y fallar sobre la validez de la elección. Estas decisiones se producirán en los próximos días. De ahí a la declaratoria de presidente electo sólo habrá un paso. López Obrador lo sabe tanto como cualquiera por lo que está preparando ya sus nuevas acciones. Una de sus prioridades será siempre ir un paso más allá de la última protesta. Necesita preservar el "valor de choque" de su desobediencia civil, pues de lo contrario no generará atención de los medios ni preocupación de los inversionistas.

El plantón del Paseo de la Reforma le ha costado ya mucho en lo político a López Obrador y al PRD. La encuesta de Grupo REFORMA del domingo pasado señaló que si hoy hubiera una nueva elección presidencial Calderón derrotaría a López Obrador por 24 puntos porcentuales: 54 por 30 por ciento. Lejos ha quedado el empate de los comicios del 2 de julio.

Pero Andrés Manuel sabe que los mexicanos olvidamos con facilidad y que la próxima elección tendrá lugar en tres años. Por eso no puede descartarse que emprenda nuevos y más severos bloqueos. Oaxaca es, al parecer, el ejemplo a seguir. Sólo un bloqueo realmente generalizado, que asfixie a la capital de la república, podrá llevar a un acto de represión, lo cual podría darle nueva energía al movimiento, o a una situación de ingobernabilidad que ponga en riesgo la transición presidencial.

Las siguientes batallas tendrán lugar en ceremonias que quizá no son importantes en la ley, pero que sí lo son como símbolos de nuestra nación: el 1 de septiembre, el informe presidencial; en fecha aun indefinida, la entrega del certificado de presidente electo; el 15 de septiembre, la ceremonia del grito; el 16 de septiembre, el desfile militar.

La suspensión o modificación de cualquiera de estas ceremonias no violentaría el régimen constitucional de nuestro país, pero sí mostraría a un gobierno débil, incapaz de enfrentar el reto de un movimiento disidente. López Obrador lograría colocarse en la posición del poder real, aquel al que el propio presidente debe pedirle permiso antes de hacer cualquier cosa. De ahí la insistencia del presidente Fox de que cumplirá con estas ceremonias, sin que quede claro cómo lo hará sin usar la fuerza pública y darle otro tipo de victoria a Andrés Manuel.

Más adelante, el 1 de diciembre, tendrá lugar la entrega del poder. Aquí tenemos una ceremonia que debe celebrarse por ley con determinadas características. El presidente puede optar por no subir a la tribuna del Palacio Legislativo el 1 de septiembre y simplemente entregar el texto del informe a un representante del Poder Legislativo. Pero el artículo 87 de la Constitución obliga a que el nuevo presidente jure su cargo frente al Congreso o, en un periodo de receso, frente a la Comisión Permanente. La ceremonia no puede hacerse en un rincón de Los Pinos.

López Obrador estará empujando al Estado mexicano en cada una de estas ocasiones. Su estrategia hace tiempo que ha abandonado la lógica de la democracia. Su guerra, él mismo lo ha dicho, es contra las instituciones. No le interesa preservar los avances políticos de los partidos que lo apoyaron en la elección. Como los bolcheviques de la Rusia de 1917, busca provocar el desplome de un gobierno cuya debilidad radica en su propio carácter democrático y burgués.

No hay que escarbar mucho para llegar a esa conclusión. Lo ha dicho el propio López Obrador: "México necesita una revolución".

Qué dice la ley

El lector Adolfo Dueñas Cabañas señala en una carta que el artículo 38 del Código Federal de Instituciones y Procesos Electorales (Cofipe) establece que "son obligaciones de los partidos políticos nacionales... a) Conducir sus actividades dentro de los cauces y ajustar su conducta y la de sus militantes a los principios del Estado democrático, respetando la libre participación política de los demás partidos políticos y los derechos de los ciudadanos". El artículo 66 dice, por otra parte, que "1. Son causa de pérdida de registro de un partido político... f) incumplir de manera grave y sistemática a juicio del Consejo General del Instituto Federal Electoral las obligaciones que le señala este Código". El PRD estará arriesgando mucho si realmente desconoce las instituciones del país.

sarmiento.jaquemate@gmail.com

Impugnaciones resueltas

Mario Moya Palencia
Excélsior
29-08-06

La sesión del TEPJF fue compleja y no fácil de entender para quienes carecen de experiencia jurídica y procesal.

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, al resolver oportunamente ayer, en sesión pública, 275 juicios de inconformidad contra la elección presidencial y cuatro contra la asignación hecha por el IFE a otros tantos legisladores de representación proporcional, definió la integración del Congreso de la Unión y dio un paso adelante en la siguiente fase del "computo final": la declaración de validez de los comicios presidenciales y la de Presidente electo.

En los términos de las sentencias que fueron aprobadas unánimemente por los siete magistrados, el único asunto contencioso pendiente es la impugnación de validez de la elección presidencial por causales de "tipo abstracto" —como la intervención de autoridades gubernativas— hecha valer por la coalición Por el Bien de Todos, la cual se remitió a la etapa calificatoria.

De esa manera se desecharon o sobreseyeron aquellas demandas de los juicios que eran improcedentes o cuyos promoventes no acreditaron su personalidad. En los demás, en que se entró al estudio del fondo, se anularon algunas casillas en que tal sanción procedía, se confirmó el cómputo de todas las no impugnadas y de aquellas cuya impugnación fue desechada, y se preparó la recomposición del "cómputo final", que quizá sea dado a conocer en breve, tomando ya en cuenta las pequeñas variaciones como consecuencia del recuento de 11,839 casillas.

El magistrado presidente del TEPJF, licenciado Leonel Castillo Gónzalez, explicó que los criterios que sustentaron las sentencias "no fueron creados hoy, ni para el caso, son tesis de jurisprudencia decantadas durante los 10 años en que ha existido esta Sala Superior. Estos criterios se han aplicado unas veces a favor y otras en contra de los diversos partidos políticos; son criterios conocidos, firmes, no ad hoc". Insistió en que hay reglas que los jueces no pueden remontar, especialmente la exigencia de impugnación (por la que no es posible recontar las casillas no controvertidas) y la invocación de hechos que sustenten la controversia, sin lo cual muchas pretensiones fueron desestimadas.

La sesión del Tribunal Electoral fue compleja y no fácil de entender para quienes carecen de experiencia jurídica y procesal.

De la lectura de los proyectos que realizó el secretario de acuerdos y los comentarios de todos los magistrados se desprende que aquéllos fueron resultado de un trabajo arduo y de equipo, hecho a conciencia, en el que se encontraron errores humanos y fallas numéricas reparables que fueron corregidas, pero, en cambio, no se descubrió una tendencia dolosa que hubiera perjudicado o beneficiado a alguno de los dos candidatos punteros.

Particularmente importante fue la recalificación de los votos reservados en la diligencia de recuento, en que los magistrados buscaron privilegiar la validez de los mismos, porque en ellos se sustenta la voluntad de los ciudadanos. Expresamente, se reconoció la imparcialidad y la eficiencia de quienes actuaron como funcionarios electorales, de los integrantes de los consejos distritales del Instituto Federal Electoral y de todos quienes han intervenido en las labores del Tribunal o están pendientes de ellas, incluidos representantes de partido y también de medios de difusión.

Fue un ejercicio que ejemplifica la judicialización de la política, en el mejor de los sentidos. No tuvo un carácter dogmático sino de tolerancia dentro de la estricta legalidad y los principios electorales rectores, y se encaminó a establecer con certeza "qué fue lo que realmente ocurrió el 2 de julio".

Ahora debemos esperar la siguiente fase.

mmoyapalencia@prodigy.net.mx

¿Esto se acabó?

Yuriria Sierra
Excélsior - Nudo Gordiano
29-08-06

Ayer, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolvió las 375 impugnaciones a la elección presidencial presentadas por los distintos partidos (la coalición Por el Bien de Todos, por un lado; Acción Nacional, por el otro). Y aunque debido a la anulación de casillas fueron invalidados, a su vez, casi 238 mil sufragios, la ventaja global de Felipe Calderón sobre Andrés Manuel López Obrador se mantuvo en igual porcentaje.

La pista jurídico-electoral. A reserva de que, de forma inesperada, el TEPJF encontrara que se violaron sistemáticamente todos los requisitos de legalidad y equidad en la contienda presidencial como para declarar la famosa "nulidad abstracta", la sesión de ayer invita a creer que la fase poselectoral ya pronto va a finalizar y el candidato del PAN será declarado Presidente electo y va a recibir su constancia de mayoría. Ahí concluirá, efectivamente, la parte legal de la calificación de la elección presidencial. Y el primero de diciembre tendremos un nuevo Presidente de la República: Felipe Calderón. Después del 6 de septiembre, a la coalición Por el Bien de Todos y a su candidato se les habrán acabado los argumentos para pelear en el terreno jurídico. Pero habría que ser un poco chato de vista para creer que con el fallo del Tribunal Electoral y la toma de protesta de Felipe, las ambiciones de AMLO toparán con pared.

La pista político-callejera. Él ya lo anunció: a) que no reconocerá a ninguna institución y llamará a construir las que serán las verdaderas "instituciones del pueblo"; b) que el 16 de septiembre, en su convención nacional democrática, podría ser (si sus delegados así lo deciden, jajaja) declarado "presidente legítimo" del país y, c), que su movimiento de resistencia civil podría "durar años", al menos todos los que dure "la usurpación". Más claro ni el agua: López Obrador quiere cristalizar su sueño juarista de andar como "presidente itinerante" por toda la República Mexicana y generar, ahí donde pueda hacerlo, una ingobernabilidad que le sea facturada al gobierno que encabezará Felipe Calderón. La provocación para que el Estado utilice la fuerza pública y reprima al lopezobradorismo que se alce por aquí y por allá en el país, se plante en varias plazas públicas, tome oficinitas de gobiernos locales, etc. Esa será la apuesta de mediano plazo de El Peje. Para decir que el "espurio e inmoral gobierno de la derecha" no respeta la pluralidad y la libre expresión. El Peje seguirá buscando, durante los próximos seis años, por la vía de la victimización (que tan bien le sale), los garrotes que legitimen lo que López Obrador no logró por medio de las urnas el pasado 2 de julio. Y construir, desde esa lógica, su candidatura rumbo a 2012.

La pista político-institucional. Pero mientras López Obrador insulta a las instituciones de la República, una importante parte del perredismo las va a gerenciar y vivirá de sus nóminas. Cinco gobiernos locales y la segunda fuerza política del Congreso. Nada más y nada menos. A pesar de que el PRD tiene todos los incentivos para abandonar a su suerte al Peje a partir de diciembre próximo, tendríamos que ser muy chatos de vista para subestimar el poder de control que AMLO puede ejercer al menos sobre algunos importantes sectores del partido. Y más si El Peje, como ha sabido hacerlo en el pasado, encuentra la manera de resurgir de entre sus cenizas… Así que, al parecer, esto todavía no se acabó (mañana seguimos con el tema).

yuriria_sierra@yahoo.com

Jacobo y Andrés Manuel: La Hora de la Verdad

Regina Santiago Núñez
Crónica
29 de Agosto de 2006

Estamos hechos de la misma materia que nuestros sueños.
Shakespeare en La Tempestad

Se ha iniciado la cuenta regresiva para desentrañar el misterio de un insólito proceso electoral. El tribunal ha confirmado la ventaja de Calderón, pero deja pendiente la decisión sobre si anula o no la elección en su conjunto. Mientras más tiempo pase crecerá la presión sobre los magistrados para que abran las puertas a un interinato.

Todo esto parece confirmar, por lo menos en parte, el diagnóstico y la advertencia de The Wall Street Journal en un editorial institucional publicado la semana pasada. Diversos actores políticos y grupos empresariales impulsan la opción del interinato, en una estrategia que aprovecha la imagen de ingobernabilidad generada por las acciones de grupos radicales tanto en la Ciudad de México como en Oaxaca. El objetivo sería generar la percepción de que es imposible convalidar el triunfo de Calderón y para desactivar la violencia no habría otra opción que la de anular las elecciones. El diario indica que mientras los mexicanos nos mantenemos distraídos con estos conflictos, otros países sacan provecho de nuestra incapacidad para ponernos de acuerdo. México pierde entonces la oportunidad de ejercer el papel de liderazgo que le corresponde en el escenario latinoamericano.

En este contexto, cabe considerar que mientras más se prolongue la incertidumbre, mayor será la tentación entre diversos sectores nacionales e internacionales de jugar las cartas del interinato. Ya se han manejado los nombres del rector de la UNAM, del propio Manuel Camacho y hasta de quien fuera presidente de la Suprema Corte, Genaro Góngora Pimentel.

Pero, ¿cuáles son los cauces subterráneos en toda la intriga del interinato? ¿Cuáles son las fibras emocionales, humanas, sensibles que toca este tema en los personajes involucrados? La entrevista que Jacobo Zabludowsky hizo a López Obrador el viernes 25 de agosto es un instrumento muy útil para conocer detalles sobre el tema.

Esa noche, López Obrador anunció ante sus seguidores algo que horas antes había revelado en la entrevista con Zabludowsky: Que en caso de que el tribunal electoral valide la elección, el fallo será interpretado como un golpe de Estado, por lo que convocará a sus seguidores a actuar en consecuencia.

Considerar un fallo adverso como un “golpe de estado” va en la misma línea de comparar a Fox con Gustavo Díaz Ordaz o Victoriano Huerta. Un “simple giro retórico”, dicen los defensores de AMLO; “rasgos de un trastorno mental”, dicen sus críticos. Lo que la gente pide, dicen algunos de sus asesores; esas mismas voces que, en su momento, le aconsejaron aferrarse al “¡Cállate, Chachalaca!”, grito de batalla que logró enardecer al ala radical de sus seguidores, pero que estremeció a otros posibles votantes. Para muchos no fue sólo una frase; fue una prueba contundente de una concepción autoritaria del ejercicio del poder. Hay quienes señalan que la verdadera campaña del miedo la estructuraron quienes, desde el entorno inmediato de López Obrador, alimentaron ese tipo de actitudes que luego fueron aprovechadas por sus adversarios para colocarlas en el gran escaparate de los spots.

La tarde del 25 de agosto, en el estudio de Radio Centro, Zabludowsky hizo pocas preguntas. Con su estilo habitual, entre sonrisas, cuando concluyó la entrevista le hizo notar al público y al propio López Obrador que llevaban casi noventa minutos de monólogo, pues su invitado prácticamente no lo dejó hablar. No hubo acoso, no hubo momentos tensos. Zabludowsky simplemente dejó que López Obrador se mostrara tal como es.

La entrevista tiene muchos momentos que permiten observarlo no sólo en el aspecto político, sino como un ser humano en un momento crucial de su existencia, sujeto a presiones, pasiones, desilusiones y traiciones. El hombre y su circunstancia, diría el filósofo Ortega y Gasset; esa circunstancia que es fundamental para comprender la forma en que un ser humano toma decisiones que afectan su propia vida y la de quienes lo rodean.

Hubo dos momentos de esa entrevista, sobre los que me parece importante reflexionar. El primero, cuando Zabludowsky le pregunta a López Obrador sobre sus planes y lo lleva a reconocer que no le interesa encabezar una oposición política que, por las vías institucionales, pudiera impulsar la aplicación de su programa social y de defensa de los pobres.

Nuevamente es el propio López Obrador quien, como en el caso del chachalaqueo, da municiones a sus críticos. Él mismo alimenta la percepción de que aunque en las palabras señale que no le interesa el poder por el poder, sus actitudes muestran que para él la lucha ha quedado reducida a incitar a sus seguidores a que generen las condiciones para cumplir su sueño de sentarse en la silla de un Palacio.

Otro momento importante fue cuando Zabludowsky preguntó si le resultaría aceptable una presidencia interina. Zabludowsky llevó a López Obrador a que se explayara sobre el interinato, y finalmente éste declaró que aunque eso no es lo que él desea, sería menos terrible que el monstruoso reconocimiento del triunfo de Calderón. El posicionamiento se había consumado.

Sin embargo, al percatarse de que convalidó públicamente una opción que no le resulta conveniente, López Obrador quiso cambiar de tema. Tras una de sus pausas características, buscó la anuencia y complicidad de Zabludowsky y le dijo: Le voy a adelantar a usted, a usted, licenciado, le voy a adelantar cuál es el plan que seguramente tienen, porque son muy obvios. López Obrador se refirió entonces a que Salinas se habría convertido en asesor de Calderón y le estaba aconsejando aplicar sus políticas sociales y algún “quinazo” para adquirir, a través de acciones de gobierno, la legitimidad que no tuvo en las urnas.

La deferencia con que López Obrador trató a Zabludowsky en éste y otros momentos de la entrevista quizás haya provocado disgusto en José Gutiérrez Vivó, quien en el contexto de su pugna personal con Radio Centro, considera a Zabludowsky como un usurpador. Zabludowsky ha comentado que él tiene otra perspectiva del asunto. La salida de Televisa y su retorno a la radio fue sin duda un factor determinante para que él rompiera antiguas ataduras, pero ahora que esta entrevista nos permite reflexionar sobre el ser humano y su circunstancia, quizás también valga la pena considerar otros elementos para comprender el periodismo que hoy practica.

Desde hace varios años Jacobo es un hombre que ha enfrentado el acecho de la enfermedad y del dolor; la conciencia de la muerte. Estos son elementos que suelen hacer que se valore la vida de una manera diferente. Hoy quizás vemos a Zabludowsky como un hombre que poco a poco ha ido dejando atrás las viejas ataduras y trata de ir ganando su libertad; trata de afianzar el compromiso consigo mismo.

La presencia de la enfermedad genera situaciones límite. No sé por qué, al momento de escribir estas líneas, al pensar en las circunstancias personales de Jacobo y Andrés Manuel en el momento de la entrevista, viene a mí la imagen de otro hombre que hace casi quinientos años, tras vivir largos meses de agonía, decidió modificar el curso de su historia personal y de la de muchos otros seres humanos.

En los primeros meses del año 1522, Ignacio de Loyola dejó atrás una vida de juegos e intrigas palaciegas y emprendió una larga peregrinación interna y externa. La bala del cañón que le destrozó una pierna, lo obligó a una etapa de reflexión tras la cual surgió una manera muy especial de concebir el ejercicio del poder. Ignacio comenzó sacudiendo su propia conciencia. Luego quiso impregnar en los jóvenes estudiantes de la universidad de París —de diversa extracción social— la noción de amar y servir; del compromiso con la causa de los pobres.

Una de las imágenes que obsesionaron a Ignacio fue la del momento en que Jesús lava los pies a sus discípulos, con lo que los hace interiorizar el espíritu de servicio. Así, aquel que pretenda mandar, aquel que pretenda gobernar, deberá mantener siempre presente esa imagen y todos sus símbolos. Esa manera de entender la vida le ganó muchas enemistades. La Inquisición lo persiguió y lo encarceló. También fue estigmatizado por aceptar entre los fundadores de la Compañía de Jesús al español J. Polanco, de origen judío. A pesar de ello, Ignacio nunca rompió con las instituciones; pretendió transformarlas desde dentro.

Sus detractores, aunque también muchos de sus seguidores, lo llamaban El Loco de Dios. Así se fue construyendo en torno de él una leyenda blanca, impulsada por sus adeptos, y una leyenda negra, promovida por sus detractores. Hay quienes afirman que Miguel de Cervantes se inspiró en esa historia para dar vida al Quijote.

No sé por qué al analizar la entrevista de Zabludowsky a López Obrador vino a mi mente esta imagen; quizás por las reflexiones sobre el ejercicio del poder; quizás por lo que todo esto nos dice sobre lo que implica comprometerse en la defensa de los pobres. O tal vez porque hace tiempo, escuché del propio Jacobo la versión de que la verdadera razón para el cambio de fecha del arranque de la candidatura de López Obrador fue que éste no quiso que se diera un 31 de julio, día de San Ignacio de Loyola. En aquel entonces me pareció sólo una anécdota. Hoy su recuerdo quizás permita aportar un elemento en la reflexión sobre lo que confluyen en el inconsciente del ser humano cuando se enfrenta con su destino.

rsantiagmx@yahoo.com.mx

Destacan diarios del mundo decisión de TEPJF

El Universal
Redacción
29 de agosto de 2006

08:29 Ciudad de México - Sitios de internet siguen de cerca la decisión del máximo órgano que descartó de forma unánime que vaya a cambiar el resultado final de las elecciones:


El País (España): López Obrador rechaza el fallo del tribunal electoral y llama a la resistencia civil pacífica: El candidato presidencial de la izquierda mexicana, Andrés Manuel López Obrador, ha rechazado el fallo del máximo tribunal electoral al ratificar la ventaja del conservador Felipe Calderón, y ha convocado a sus seguidores a discutir la creación de un gobierno paralelo o impulsar la resistencia civil pacífica. En la asamblea informativa que celebra diariamente en el Zócalo capitalino, López Obrador ha afirmado que al declarar válidos los resultados "los magistrados asumieron una decisión política y no jurídica".

El Mundo (España): Rechaza el fallo del máximo tribunal electoral: López Obrador no acepta la derrota y se plantea la creación de un 'gobierno de resistencia'. Habla de la sumisión de los jueces a 'un grupo de privilegiados y de extremistas de derecha'.

Prensa Quatro (España): López obrador sigue sin aceptar su derrota: La justicia electoral de México ratifica a Calderón como ganador de las elecciones.

La Nueva España (España): El tribunal electoral de México mantiene como ganador a Calderón, del PAN. El Tribunal Electoral mexicano mantiene como ganador de las elecciones presidenciales al conservador Felipe Calderón, al concluir la revisión de 375 impugnaciones y descartar de forma unánime que vaya a cambiar el resultado final de las elecciones.

Antena 3 (España): Felipe Calderón, ganador oficial de las elecciones en México. En México, el Tribunal Electoral no ha encontrado pruebas de fraude en las elecciones presidenciales de julio pasado, ganadas por el conservador Felipe Calderón.

La Opinión Digital (EU): Confirman ventaja de Calderón. El TEPJF aprueba el cómputo de las elecciones del 2 de julio. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) aprobó en lo general el cómputo de las pasadas elecciones presidenciales, al considerar que los partidos no probaron las presuntas irregularidades que denunciaron sobre el proceso. Por lo tanto, el panista Felipe Calderón Hinojosa sigue aventajando al perredista Andrés Manuel López Obrador en el conteo, cuyo resultado oficial se emitirá en los próximos días.

La Estrella (EU): La decisión del tribunal: En México, con los datos de votos anulados por el TEPJF, se indica que al parecer ya sólo quedan de dos sopas: la anulación de la elección o el triunfo de Felipe Calderón.

Prensa (Panamá): Tribunal electoral rechaza impugnaciones de izquierdistas. De acuerdo con la institución, el conteo parcial de los votos no cambió los resultados. Los del PRD se preparan para boicotear el último informe anual del presidente saliente, Vicente Fox.

La Hora (Ecuador): Calderón mantiene ventaja en elección. El candidato conservador en las pasadas elecciones mexicanas, Felipe Calderón, mantiene su ventaja tras el fallo emitido este lunes por el Tribunal Electoral al pronunciarse sobre 375 impugnaciones de esos comicios, pero sin dar detalles, según cifras difundidas por la instancia judicial.

Radio Habana (Cuba): Izquierda mexicana desestima fallo Tribunal Electoral y hará gobierno alterno de resistencia: El candidato presidencial de la izquierda mexicana, Andrés Manuel López Obrador, rechazó el fallo del máximo tribunal electoral al ratificar la ventaja del derechista Felipe Calderón, y convocó a crear un gobierno alterno de resistencia.

Página 12 (Argentina): El Tribunal Electoral da un visto bueno a Calderón: Los jueces confirmaron la mínima ventaja del candidato de la derecha mexicana al pronunciarse sobre 375 impugnaciones. López Obrador llamó a desconocer el fallo.

El Tiempo de Venezuela (Venezuela): Fallo de Tribunal Electoral acerca a Calderón a la victoria Siete magistrados aprobaron ayer por unanimidad en una sesión pública desechar muchas de las 375 impugnaciones presentadas por los partidos y anular "varios colegios electorales" en los que no se probaron "con hechos los agravios denunciados". El PAN, del candidato oficialista perdió 81.080 votos mientras a la coalición de López Obrador le fueron anulados 76.897 votos. En los próximos nueve días decidirán si comicios presidenciales del 2 de julio fueron válidos o no.

El Periódico (Guatemala): Recuento parcial no afecta resultados en México: La leve ventaja que Felipe Calderón tenía sobre Andrés Manuel López Obrador se mantiene, según el Tribunal Electoral de ese país.

El Nuevo Herald (EU): Fallo del Tribunal ratificaría a Calderón. El Tribunal Electoral mexicano concluyó la revisión de 375 impugnaciones y descartó de forma unánime que vaya a cambiar el resultado final de las elecciones del pasado 2 de julio en México, que fueron ganadas por el conservador Felipe Calderón.

¿Y el fraude?

Ricardo Alemán
El Universal - Itinerario Político
29 de agosto de 2006

Lo difícil era asumirse como un demócrata y reconocer los errores; acaso por eso no transitaron ese camino

Al resolver los 375 juicios de impugnación que presentaron la coalición de AMLO y el PAN sobre la elección presidencial, el TEPJF prácticamente confirmó la inexistencia del presunto fraude electoral, por lo menos en sus etapas de emisión y recuento de los sufragios y, sobre todo, en la participación ciudadana para hacer posible la jornada electoral. Restan la valoración de las causales abstractas, la validación o no del conjunto de la elección y la declaratoria de ganador.

A estas alturas, según los resolutivos del TEPJF, ni en el recuento parcial de votos ni en la revisión de los 375 juicios de impugnación aparece el supuesto fraude. Eso sí, están presentes fallas, irregularidades normales y hasta vacíos legales de toda elección Y si a juicio de la máxima autoridad electoral no fue posible que la coalición impugnadora demostrara la existencia de tal fraude, lo que veremos en los próximos días será la declaración de Calderón como presidente electo. Además se confirmará que AMLO y su coalición recurrieron a un grosero montaje mediático, de altísimos costos políticos, que habrá minado la esencia de la democracia electoral: credibilidad y confianza en las instituciones.

Quedará claro que el camino más fácil y de mayor rentabilidad mediática fue el seguido por López Obrador y sus fieles, el de sembrar la duda sobre la validez de la elección presidencial y responsabilizar del presunto fraude a las instituciones electorales. Así, a la lista de supuestos "perversos" que se habrían confabulado para arrebatarle a AMLO el "triunfo legítimo", se sumará el Tribunal Electoral, a cuyos magistrados se endilgará toda clase de adjetivos porque se habrían prestado al fraude. Y sólo faltaba el TEPJF, porque AMLO y sus creyentes han acusado de la gran perversión a todos o casi todos.

En sentido contrario, el camino más difícil era haber aceptado que -más allá de notorios errores, severas deficiencias y vacíos legales- en realidad no consiguieron el voto mayoritario debido a evidentes fallas estratégicas, a una grotesca confianza excesiva y, sobre todo, a que la mexicana es una sociedad conservadora en la que permearon, por un lado, la campaña del miedo y, por el otro, la agresividad discursiva mostrada por AMLO. Lo difícil era asumirse como un demócrata y reconocer los errores. Acaso por eso no transitaron ese camino.

Pero lo cierto es que a pesar de la ruidosa y por momentos exitosa estrategia seguida por AMLO y sus fieles -que se podría traducir en una peligrosa espiral de ingobernabilidad-, el supuesto fraude no aparece por ningún lado y al resolver las 375 impugnaciones a la elección presidencial, el Tribunal Electoral desechó las presunciones de que se produjo un fraude generalizado, canceló toda posibilidad de anular la elección, confirmó que la coalición de AMLO no sustentó jurídicamente sus dichos mediáticos, y en la práctica adelantó la validez de la elección presidencial.

¿Qué dirán ahora? La pregunta es ociosa, porque todo lo que tenían que decir del conflicto postelectoral ya lo dijeron. Para AMLO y sus escuderos -y para buena parte de sus seguidores y simpatizantes- nada de lo que resuelva el TEPJF, que no sea el ya imposible triunfo de AMLO, tendrá la menor validez. Así, la reacción que antes, durante y después de la actuación del Tribunal mostraron y mostrarán los jefes de la coalición impugnadora, no es más que la confirmación de que la estrategia no era por la limpieza de la elección, por el voto por voto, sino a favor del descarrilamiento del proceso electoral y la destrucción de las instituciones electorales.

Desde el momento en que AMLO y sus mariscales echaron a caminar la irresponsable versión del supuesto fraude -sin contar con las evidencias mínimas y a partir de una campaña mediática de medias verdades y mentiras completas-, quedó claro que ante su derrota -porque en el cuartel de AMLO se sabía perfectamente que era imposible demostrar el fraude que gritaban a todo el mundo-, López Obrador le apostó a la creación de una crisis que derivara en la anulación de la elección, como camino para no aceptar que fue derrotado por la "perversa derecha". Pero la realidad e instituciones como el Tribunal Electoral han demostrado que el fraude no existió, que AMLO no es un demócrata y el tamaño de la perversión del aún candidato presidencial.

Por supuesto que aún resta que el Tribunal valore las causales de nulidad abstracta, que califique la validez de la elección y que declare presidente electo. En el primer caso, el TEPJF encontrará que, en efecto, la intromisión del presidente Fox en el proceso fue un acto reprobable, que en su momento sancionó el propio Tribunal, pero que no fue determinante en el resultado. Un caso similar ocurrirá con la cuestionable intromisión de grupos empresariales mediante la difusión de spots dirigidos a restar credibilidad a López Obrador. No se trató de una ilegalidad, sino de una intervención carente de ética. Y sobre la llamada "guerra sucia", sobre los spots para desprestigiar a AMLO, sobre la presunta inequidad en radio y tv, el saldo será adverso a la coalición de AMLO. En suma, el fraude no apareció, porque no existió. Lo que existe son graves vacíos en la legislación electoral y la deliberada perversión de quienes no digieren la democracia. Al tiempo.

aleman2@prodigy.net.mx

28 de agosto de 2006

Anula el TEPJF 237 mil 736 votos y ajusta en una centésima los porcentajes del IFE

Lorena López
Milenio
28/08/2006

Tras el desahogo de las impugnaciones, la diferencia entre Calderón Hinojosa y López Obrador se mantuvo en un 0.58 por ciento.

La ventaja de Felipe Calderón sobre Andrés Manuel López Obrador se mantiene luego de la resolución de las impugnaciones a la elección presidencial.

El Tribunal Electoral anuló 237 mil 736 votos y ajustó sólo una centésima los porcentajes que había dado el IFE desde el 6 de julio.

Luego del recuento de casillas y la anulación de votos en los que se comprobaron irregularidades, la distancia entre Calderón Hinojosa y López Obrador sólo disminuyó en poco más de cuatro mil votos y pasó de 243 mil 934 a 239 mil 751.

Mientras el IFE anunció que el candidato presidencial del PAN obtuvo 35.89 por ciento de la votación del 2 de julio, luego del desahogo de las impugnaciones quedará en 35.90 por ciento.

Mientras que Andrés Manuel López Obrador, que de acuerdo con el IFE alcanzó 35.31 por ciento, también ganó una centésima y quedó en 35.32 por ciento. Por lo que la diferencia de 0.58 por ciento se mantiene.

En la sesión pública en la que se resolvieron los 375 juicios, el magistrado Alejandro Luna Ramos explicó que, en términos generales, los partidos perdieron votos luego de la anulación de algunas casillas, “sin que esto pudiera modificar ninguno de los resultados señalados por el IFE”.

¿Es un avión? No, ¡es El Peje!

Luis González de Alba
Milenio - La Calle
28/08/2006

Ya se nos fue. Despegó. Sería de risa si no estuviera poniendo en riesgo la vida de sus apóstoles. Todos quienes hemos conducido un mitin entusiasta sabemos que “la gente” hace lo que le pidamos y no hace el dirigente –como afirma repetidamente Su Alteza Pejesísima– lo que sus bases le piden. Falso y demagógico. Entre gitanos no nos leemos la mano. Quien pide contención desde el micrófono, eso obtiene; cuando damos por terminado el mitin e instamos a volver ordenadamente a casa, así lo hace la gente; pero quien llamara a quemar el Palacio Nacional tendría miles de voluntarios. “La gente” pide órdenes y las obedece.

López Obrador ha estado siguiendo un juego macabro en busca de sangre que reavive sus campamentos vacíos, que llene las grandes, uniformes y costosas carpas que “la gente” no pudo haberse pagado.

El juego lo comenzó desde la jefatura de gobierno al no atender amparos ganados por ciudadanos. Su departamento jurídico no dio seguimiento a juicios interpuestos contra el gobierno de la ciudad porque jamás López Obrador ha creído en las leyes. Dio las primeras muestras al ser presidente del PRI en Tabasco y, de inmediato, plantearse la creación de “redes ciudadanas” paralelas a su partido, redes que dependieran única y exclusivamente de él. Falló entonces porque el PRI tiene colmillo. Pero no falló en el PRD, donde la misma iniciativa tuvo completo éxito. Así logró el control personal, monárquico, del partido que asaltó desde el PRI. Ocurrió como previene la ecología respecto de las especies trasplantadas: las poblaciones nativas no tienen defensas contra el nuevo predador porque la evolución no las hizo necesarias. El predador desconocido arrasa.

Una vez con el PRD bajo su mando absoluto, expulsados o anulados sus fundadores (oh, padrecito Stalin), López Obrador lo rellenó de priístas sin hueso. Así obtuvo la total fidelidad de una nueva población cobijada bajo el cascarón vacío del PRD. Y pudo lanzarse de lleno a su tarea: pavimentar su camino a la Presidencia. Líder nato, supo que la acción de la ley en su contra le traería frutos. Buscó, una y otra vez, la confrontación legal, hasta forzar el desafuero, que finalmente obtuvo.

Supo que este país, de héroes derrotados y por eso héroes, vería en el gobernante sin fuero una víctima. La habilidad para acentuar esos rasgos es notable en López Obrador. Calculó bien las debilidades del presidente Fox. Pedía entonces cárcel, como la pide, a gritos, también ahora. Vio recular a Fox una y otra vez: ante Marcos, ante los machetes de Atenco, ante cualquier conflicto. Fox seguía siendo el candidato en busca de simpatías: la Presidencia estaba desierta. Allí sólo doña Marta se afanaba por mandar. Y con ese saber dispuso cada nueva jugada. No es demócrata, sino genio de la intriga enfrentado a bobos, lerdos y aturdidos que no dan paso sin traspié. Claro: se declaró invencible, invulnerable, el indestructible. Sus viejos colmillos priístas hicieron garras a los militantes de izquierda dentro del PRD. Una masacre. No quedó sino El Peje con su corte más fiel de priístas agradecidos: Monreal, Cota, Camacho, Ebrard, Guadarrama, otra vez Muñoz Ledo trepando a codazos. Atrapado con las manos de su secretario particular, René Bejarano, en los dólares del contratista Carlos Ahumada, el escurridizo Peje reaccionó como el ladrón de un cajero automático que alega mala fe de los banqueros al haber ocultado cámaras de seguridad. Y, de nuevo, le resultó. Era, en efecto, indestructible: el video de su secretario de Finanzas, nada menos, Gustavo Ponce jugando en Las Vegas, los datos sobre sus transferencias millonarias... se cargó a la cuenta de la maldad de sus adversarios y no a la de la corrupción de su gobierno.

¿Quién no quiere destruir a un enemigo político? ¿Les perdonaron la súbita riqueza a los hijos de Marta Sahagún? Todavía los investigan. Parece natural. Pero no lo es cuando del Peje se trata.

Bien, pues allí lo tienen: lo hicieron todos los que han apoyado sus quejas. El desafuero se lo buscó a pulso. Los videos grabaron hechos reales, nunca desmentidos ni explicados. Pero las inteligencias de México lo querían en las boletas, con la ley en suspenso, trato especial. Allí estuvo y perdió. Ahora se afana en destruir a batazos las urnas, como destruyó el amparo. Y bajo sus propias reglas alza el vuelo delirante rumbo a su “Presidencia”.

El otoño apocalíptico de López Obrador

Ciro Gómez Leyva
Milenio - La Historia en Breve
28/08/2006

Hoy, con las primeras resoluciones firmes del Tribunal Electoral, comenzará el otoño de la crisis política mexicana. El verano, que debería haber traído certezas y salud, se evapora entre amenazas cargadas de odio.

Andrés Manuel López Obrador marcó ayer el cambio de estación y ratificó al 16 de septiembre como fecha para declarar, formalmente, la insurrección, sea con el modelo del gobierno paralelo, el de las operaciones callejeras para pelear contra la “usurpación” o una mezcla de ambos.

Los movimientos son cada día más claros. Si alguna característica ha tenido la agitación lopezobradorista es la secuencia lógica de su discurso y sus acciones.

El líder fue transparente ayer en la plaza al expresar: uno, “nos asiste la razón histórica”; dos, “la Nación nos necesita”; tres, “es ahora o nunca”; y cuatro, “yo no voy a traicionar al pueblo de México”. Y remató: “Ya no tenemos ningún respeto por las instituciones actuales, porque ya no son las del pueblo; por eso vamos a crear las nuestras”.

Es la insurrección, la hora de materializar la batalla apocalíptica entre el pueblo bueno y la siniestra conspiración de las fuerzas corruptoras. El otoño del 2006, con su simbolismo de septiembres patrios y noviembres revolucionarios, es el momento justo para ir al frente: ni una estación antes, ni una después. De López Obrador y sus duros no cabe esperar un análisis racional de intereses y deseos: viven ya la fase de la “purificación” social.

Hay, desde luego, mucho de legítimo en su bandera por la dignidad, en su denuncia de la gravísima situación cotidiana de millones de personas y en su punzante señalamiento contra el México de las instituciones que funcionan más para perpetuar privilegios que para ensanchar libertades.

Pero incluso así, nada parecería darle la razón a su proyecto de abrir la batalla apocalíptica aquí y ahora. Porque hay todavía etapas por agotar. Porque si fracasa, dinamitaría mucho de lo conquistado política, social, culturalmente. Y, sobre todo, porque si tiene éxito, México se encaminaría al túnel de alguna forma de totalitarismo, que (hasta donde entiendo que se ha medido) es exactamente por donde millones de mexicanos no quieren atravesar.

gomezleyva@milenio.com

Con los atentos saludos de López Obrador

Carlos Marín
Milenio – El Asalto a la Razón
28/08/2006

La virulencia de muchos mensajes que desde hace algunas semanas llegan al correo que calza este espacio (sin el aderezo de los insultos y las amenazas), corresponden a la perversidad con que Andrés Manuel López Obrador viene azuzando contra medios y periodistas.

Ante lo imposible de probar el “fraude electoral” de que habla, orienta sus baterías contra quienes nada tuvieron qué ver con su fracaso en las urnas.

Ignorante de que, como en las especies, en los medios informativos se da una selección natural, y de que el periodístico es un oficio libre, liberal, libérrimo, libertario y hasta libertino porque lo ejercen personas libres, pergeña patrañas como la de ayer en su mitin zocalero:

“¿Cómo quieren que aceptemos sin chistar lo que se dice en los medios de comunicación, cuando son usados para llevar a cabo una acción propagandística de sometimiento a favor de la derecha y del autoritarismo? ¿Cómo piden silencio y aceptación a la decisión del Tribunal, si ello implica que se consuma un golpe de Estado en nuestro país…?”.

Acostumbrado a usar instituciones y personas, cree que los medios, al igual que él y su partido, son totalitarios, y quiere inclusive hacer creer que se tendió en su contra “un cerco informativo”, pero bien sabe que no puede citar un solo caso (algún diario con lectores, una radiodifusora con audiencia, una televisora con televidentes) en que le hayan cerrado las puertas.

Sin embargo, siembra el odio al que se refirió Ciro Gómez Leyva en su columna del viernes, pero no sólo contra quienes opinan distinto a él sino —aguas!—contra el simple hecho de informar.

No le gusta que se ponga en duda la calidad ética de su comportamiento porque es incapaz de aceptar que el autor intelectual y material de su derrota se llama… Andrés Manuel López Obrador.

Aunque desde la campaña dijo que sus adversarios aplicaban la receta nazi de que una mentira mil veces repetida se vuelve “verdad”, tal ha sido precisamente su estrategia, neceando para que a él y a sus acólitos se les crea que todo el mundo (Porfirio Muñoz Ledo declaró a El Universal que el “fraude” se maquinó en Europa), con excepción de “la gente” (“el pueblo”, “los pobres”, “los de abajo”, “los buenos”), conspiró en su contra.

¿Cómo darle por su lado cuando tiene la descocada osadía de tirar línea para que sus feligreses lo designen “Presidente legítimo”, “encargado del Poder Ejecutivo”, o “jefe del Gobierno en resistencia”?

Solía decir que lo único que no debe hacerse en política es el ridículo, pero no comprende que aceptar “a como dé lugar” que su gallito ponga su depa en Palacio Nacional, es conceder que Calígula tuvo razón cuando hizo senador a su caballo.

cmarin@milenio.com

Cerco de medios

Sergio Sarmiento
Reforma - Jaque Mate
28 de Agosto del 2006

"Ya ni siquiera pasan la información que generamos. Quieren desaparecernos".
Andrés Manuel López Obrador

No deja de ser paradójico. Este viernes pasado, en una entrevista de casi una hora y media sin interrupciones con Jacobo Zabludovsky en el programa De 1 a 3 del Grupo Radio Centro, Andrés Manuel López Obrador se quejó de que existe un "cerco informativo" alrededor suyo. "Hace un mes que no aparezco en televisión", dijo el candidato de la coalición Por el Bien de Todos.

No sé realmente si sea cierto que hace un mes que López Obrador no aparezca en televisión, pero cerco informativo no hay. En los casos en que a mí me consta, los de mis programas de televisión o de radio, ha sido él quien no ha aceptado las reiteradas invitaciones para ser entrevistado. Las respuestas que han dado sus operadores de medios ante las reiteradas peticiones han sido "No" o "Con Sarmiento no" o "Quizá más tarde", pero el hecho es que no se me ha dado ninguna entrevista desde la elección.

López Obrador tiene todo el derecho de escoger quién lo entreviste, por supuesto, pero no puedo olvidar los tiempos en que él y su gente, cuando protestaban por el resultado electoral de Tabasco de 1994 o cuando promovían sus acusaciones por el Fobaproa, me agradecían efusivamente mis entrevistas porque decían que nadie más les abría espacios en los medios electrónicos. ¡Cómo han cambiado los tiempos!

A pesar de sus afirmaciones de que sufre un cerco informativo -y de su peligrosa tendencia a azuzar a sus seguidores en contra de los medios, lo cual pone en peligro a los reporteros que lo cubren día con día- no hay personaje político en este momento en México que tenga una mayor cobertura de los medios de información. De hecho, si comparamos la atención que se le da a él y la que está recibiendo Felipe Calderón debería ser el panista el que se quejara de sufrir un cerco informativo.

Especialmente paradójico es que López Obrador haya dicho que los medios no quieren cubrirlo en un muy popular programa de radio, el de Jacobo Zabludovsky, en el que habló durante hora y media, dijo lo que se le antojó y no fue interrumpido siquiera por cortes comerciales.

López Obrador ofreció en ese programa un prolongado monólogo en el que repitió muchos de los temas que ha venido reiterando en sus últimas semanas de "resistencia civil", inclusive el de que los medios no le hacen caso. Zabludovsky nunca interrumpió sus prolongadas respuestas: simplemente hizo las preguntas que un buen periodista debe hacer. Al final Andrés Manuel le agradeció haberlo dejado hablar durante tanto tiempo. Ningún otro personaje de la vida pública habría recibido un trato similar en un medio importante de comunicación.

La verdad es que los medios siguen dándole a López Obrador una cobertura muy intensa, quizá excesiva. Hay quien ha acusado a los medios, de hecho, de darle alas a López Obrador para llevar a cabo sus acciones en contra de los ciudadanos. La toma del Paseo de la Reforma, por ejemplo, es una medida realizada específicamente para mantener la atención a los medios. Lo dijo el propio López Obrador en su entrevista con el Financial Times: "Si no hubiéramos tomado Reforma, no existiríamos". Hay así razones para que la gente común y corriente, las víctimas del plantón, exija que los medios ya no le presten atención a Andrés Manuel.

Parte de la estrategia de López Obrador ha sido racionar sus presentaciones en medios de comunicación y aceptar entrevistas solamente en algunos, previamente seleccionados. Pero las entrevistas han sido constantes. Así, un día es entrevistado por Carmen Aristegui, el otro por el Financial Times -que señalaba que una entrevista con López Obrador es algo muy difícil de conseguir-, un día después por Le Monde y al siguiente por Zabludovsky. Si no ha estado en más medios es porque no ha querido. Claramente López Obrador está aplicando una estrategia de medios, pero no se ve por ningún lado un cerco informativo.

Quizá parte del problema es que López Obrador ha exigido siempre que los medios se plieguen a sus deseos. Nunca se quejó de la intensa cobertura de sus conferencias matutinas de prensa, la cual no se ha hecho nunca para las conferencias de ningún gobernador. Con el proceso de desafuero la cobertura se hizo mayor, pero después López Obrador se quejó de que los medios le habían prestado más atención a la muerte de Juan Pablo II.

En las últimas semanas López Obrador ha afirmado que no se cubre su plantón con la intensidad que él quisiera, pero además ha acusado a los medios de hostigarlo por hacer investigaciones sobre cómo se está financiando el bloqueo o qué beneficios buscan las organizaciones que participan en él. Ya lo hizo al descalificar un reportaje del periódico Reforma sobre las organizaciones que ofrecen vivienda pública a la gente a cambio de participar en el plantón.

Andrés Manuel es y ha sido siempre un gran estratega de medios. Puede vanagloriarse justamente de su habilidad para manipularlos. Lo que no puede hacer es quejarse de que los medios no le hacen caso.

Tribunal

Hoy, en una sola sesión, desahogará el Tribunal Electoral los 375 juicios de inconformidad por las elecciones del pasado 2 de julio. Si bien tiene plazo hasta el 6 de septiembre para calificar la validez de la elección, se espera que en esta misma sesión se concluya con este paso adicional y se emita la declaratoria de Presidente electo. Los partidos políticos están obligados por ley a acatar la decisión del Tribunal.

sarmiento.jaquemate@gmail.com

Desahoga TEPJF quejas; mantiene Calderón ventaja

Arturo Zárate Vite
El Universal
28 de agosto de 2006

Resuelve Tribunal los 375 recursos de inconformidad; no se advirtieron irregularidades generalizadas, sino sólo se determinaron nulidades en casillas específicas

11:57 Ciudad de México - Se mantiene sin cambios el primero y segundo lugar en la elección presidencial. Hubo ajustes en la sumatoria de votos, pero sigue al frente Felipe Calderón (PAN), seguido de Andrés Manuel López Obrador, de la coalición Por el Bien de Todos, de acuerdo con las resoluciones de hoy del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

La sala superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolvió hoy recursos de inconformidad, pero no se advirtieron irregularidades generalizadas, sino sólo se determinaron nulidades en casillas específicas, que fueron en menor número.

En las próximas horas, el tribunal publicará en su página de internet las resoluciones completas de los 375 juicios de inconformidad, así como los casos que fueron ajustados en sus cifras.

Sin embargo, en proyecto de resolución aprobado, así como en las exposiciones de los magistrados, se concluye que el recuento realizado en diligencias judiciales no cambió el primero (Felipe Calderón) y segundo lugar (Andrés Manuel Lopez Obrador) de la elección presidencial.

Sin embargo, todavía falta que el tribunal haga el cómputo final de los 300 distritos y emita, de ser el caso, las declaratorias de validez de las elecciones y de presidente electo.

El tribunal dejó en claro que las demandas de la coalición que tendrían que ver con una posible anulación de la elección, la resolverá en la emisión de su siguiente dictamen, lo que deberá ocurrir a más tardar el 6 de septiembre.

Siguen sitios de internet del mundo sesión del TEPJF

El Universal
Redacción
28 de agosto de 2006

09:57 Ciudad de México - Distintos diarios se encuentran atentos al desarrollo de la sesión del Tribunal que definirá las elecciones presidenciales del 2 de julio:

La Nación (Chile) : Conflicto electoral mexicano en horas claves: El Tribunal Electoral mexicano del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) comenzó hoy el análisis de las 375 impugnaciones relacionadas con las elecciones presidenciales del 2 de julio, antes de anunciar el resultado final de esos comicios. La sesión comenzó a las 8:20 hora local (13:20 GMT) y con ella culminará la fase contenciosa de las pasadas elecciones.

Radio Cooperativa (Chile) : México: Tribunal Electoral inició análisis final de 375 impugnaciones: El Tribunal Electoral mexicano del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) comenzó este lunes el análisis de las 375 impugnaciones relacionadas con las elecciones presidenciales del 2 de julio, antes de anunciar el resultado final de esos comicios.

Diario Libre (República Dominicana) : Tribunal Electoral inicia análisis final de 375 impugnaciones. El Tribunal Electoral mexicano del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) comenzó hoy el análisis de las 375 impugnaciones relacionadas con las elecciones presidenciales del 2 de julio, antes de anunciar el resultado final de esos comicios.

Unión Radio (Venezuela) : Tribunal Electoral de México inicia análisis final de 375 impugnaciones en las elecciones presidenciales: El Tribunal Electoral mexicano del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) comenzó hoy el análisis de las 375 impugnaciones relacionadas con las elecciones presidenciales del 2 de julio, antes de anunciar el resultado final de esos comicios.

Globovisión (Venezuela) : México: Tribunal inicia sesión para resolver demandas de las presidenciales: El Tribunal Electoral de México (TRIFE) inició este lunes una histórica sesión en la que resolverá 375 impugnaciones de la elección presidencial del 2 de julio, la mayoría presentadas por la coalición de izquierda Por el Bien de Todos.

Infobae (Argentina) : México define sus elecciones tras denuncias de fraude: EL máximo tribunal electoral mexicano dará a conocer el fallo de las impugnaciones de los comicios del pasado 2 de julio, cuyo triunfo se disputan el Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador.

La Voz (EU) : Tribunal mexicano debate disputa electoral : El Tribunal Electoral de México comenzó una reunión maratónica el lunes a fin de resolver la disputa en torno a las elecciones del 2 de julio. Pero disputas en dos estados del sur agravaron la crisis política y grupos alzados amenazaron con asaltar embajadas.

Univisión (EU) : México: tribunal inicia sesión para resolver demandas de las presidenciales. El Tribunal Electoral de México (TRIFE) inició este lunes una histórica sesión en la que resolverá 375 impugnaciones de la elección presidencial del 2 de julio, la mayoría presentadas por la coalición de izquierda Por el Bien de Todos.

BBC (Inglaterra) : México por resolver quejas electorales. El Tribunal Electoral de México sesiona este lunes para resolver las 375 impugnaciones presentadas sobre las elecciones presidenciales del pasado 2 de julio: La izquierda y su candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, han alegado que hubo graves irregularidades, y para probar su dicho presentaron 240 recursos de inconformidad.

Europa Press (España) : México.- Comienza la sesión del Tribunal Electoral para definir el resultado de las presidenciales del 2 de julio. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TRIFE) ha iniciado la sesión para adoptar su decisión sobre los 375 juicios de inconformidad relacionados con la elección presidencial del pasado 2 de julio.

After The Bell (España) : Comienza la sesión del Tribunal Electoral para definir el resultado de las presidenciales del 2 de julio: El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TRIFE) ha iniciado la sesión para adoptar su decisión sobre los 375 juicios de inconformidad relacionados con la elección presidencial del pasado 2 de julio.

El País (España) : El Tribunal Electoral de México dará hoy a conocer su decisión sobre las impugnaciones: El Tribunal Electoral de Poder Judicial de la Federación mexicana (TEPJF) ha iniciado la sesión en la que dará a conocer su decisión sobre las 375 impugnaciones relacionados con las elecciones presidencial del pasado 2 de julio. La sala superior del tribunal ha convocado a las ocho de la mañana (15:00 hora peninsular española) a los magistrados con el propósito de fallar acerca de las impugnaciones presentadas por la coalición Por el Bien de Todos, encabezada por Andrés Manuel López Obrador, y el Partido Acción Nacional (PAN), de Felipe Calderón.

…la prensa que aún sigue a López

Pedro Ferriz de Con
Excélsior - El búho no ha muerto
28-08-06

Me extraña sobremanera que el señor Andrés Manuel López Obrador se haya quejado de que los medios de comunicación no le damos adecuada cobertura y sólo la prensa extranjera "atiende" sus deseos de expresión. Simplemente habría que decir que, gracias a los medios del país, el ex candidato tuvo alguna vez aspiraciones presidenciales. En México fue donde lo hicieron "héroe de la democracia" y "paladín de los pobres" y muchos medios lo siguieron "apoyando" en su lucha poselectoral en la cantaleta de "voto x voto y casilla x casilla", hasta llegar al riesgo del hartazgo y la preocupación del respetable.

Por lo que refiere el tabasqueño —ya casi defeño— de los medios extranjeros, he aquí algunas de las muchas y muy variadas perlas de percepción que documentan el "apoyo" que en tonelaje le regala el mundo.

Diario ABC, Madrid, 25 de agosto: Los resultados de las elecciones al Congreso de la Unión en México deberían hacer meditar a Andrés Manuel López Obrador "sobre el abandono inmediato de la piromanía política y el acatamiento de la voluntad real de los mexicanos". La lectura de las elecciones mexicanas en el exterior permite vislumbrar un parón en la extensión del fenómeno populista. El ex alcalde de la capital de México debería haberse convertido en un balón de oxígeno para la izquierda radical iberoamericana. Pero el que no haya sido así, no justifica la irresponsable actitud de López Obrador, dedicado en cuerpo y alma al peligroso oficio de encender cerillas junto al polvorín.

Diario El País, Madrid, 25 de agosto: El ex candidato de la coalición Por el Bien de Todos "podría acabar devorado por el personaje que ha creado y que cada tarde arenga a las masas en el Zócalo".

Diario Le Monde, 24 de agosto: "¿La Convención lo puede proclamar Presidente?", preguntó el diario. "Es una posibilidad que dependerá de lo que vote la Convención". Y deja la inquietud a los franceses de que México está ante la proximidad de tener dos presidentes al mismo tiempo.

Washington Times, 23 de agosto: "Las acciones y los llamados a la resistencia civil de Andrés Manuel López Obrador son hipócritas. El tono de los llamados del perredista, quien ha comparado su movimiento de resistencia con los orígenes de la Revolución Mexicana de 1910, es más ominoso día con día y sus acciones preocupan profundamente. Los métodos radicales de López Obrador y su desdén por el proceso electoral han costado respaldo al PRD. El hecho de que las elecciones en Chiapas hayan resultado tan cerradas es una evidencia tangible del decreciente apoyo para el izquierdista".

The Dallas Morning News, 15 de agosto: El señor Andrés Manuel López Obrador está utilizando el culto a la personalidad, para buscar que se anulen los resultados. Las autoridades electorales en México, que investigan las inconformidades de López Obrador, han rechazado su demanda de que se cuenten todos los votos emitidos en la jornada y en su lugar sólo consideran irregularidades específicas. Sin embargo, eso no es suficientemente bueno para el señor López Obrador, quien continúa planeando inmovilizar a México con sentones y protestas hasta que obtenga un recuento completo. AMLO podría representar las viejas formas de hacer política en México. No sigue el camino de un hombre que se esfuerza. Más bien se acerca al modelo de Fidel Castro/Hugo Chávez, que se alimenta de la imagen del hombre de la gente, excepto que, en realidad, él solo asume la ley por sí mismo. Afortunadamente, lo nuevo parece ser que prevalecerá en México.

Los Angeles Times, 9 de agosto: "Con el mínimo reconocimiento de que su propia y deprimente campaña podría haberle costado la Presidencia, resentido y derrotado, AMLO está amenazando con llevar al país a una paralización. De manera repetida, busca la desobediencia civil. Si convence a una fracción de quienes votaron por él, de que fue víctima de un fraude rapaz, todavía puede causarle un gran daño a esa nación.

Y las impresiones del mundo siguen y siguen.

"No tiene la categoría exigible a un potencial jefe de Estado", dice El País.

"Ni la presión internacional ni el fallo de los jueces han convencido a ese demagogo", apunta El Mundo, de Madrid.

"López Obrador busca afanoso el descarrilamiento de la frágil democracia mexicana"… The Washington Post.

Andrés Manuel, tienes razón, los medios del mundo sí te apoyan. Apoyan tu retiro a Macuspana. Los mexicanos, con gusto te pagaremos la hamaca. Lo bueno de todo esto es que, con el paso de los últimos días, su personalidad y sus acciones lo han hecho reconocible, con mis sinceros deseos de que pronto pase a ser parte del Archivo General de la Nación, en el apartado de aquello que habremos siempre de olvidar.

Crisis en la Freedonia tropical

Jorge Fernández Menéndez
Excélsior - Razones
28-08-06


Hoy, a partir de las ocho de la mañana y en una sola sesión, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación analizará los 375 juicios de inconformidad presentados por los diferentes partidos con respecto a las elecciones del pasado 2 de julio y estará en condiciones de dar, entonces, el cómputo final de los comicios y de calificar las elecciones presidenciales para designar, así, oficialmente, al mandatario electo. Todo podrá darse en una sola jornada o puede extenderse la calificación unos días más, siempre antes del próximo 6 de septiembre. Lo cierto es que el Tribunal está ya en la etapa final del proceso y sigue trabajando con mesura y responsabilidad. Si no hay sorpresas, en las próximas horas o días, Felipe Calderón será confirmado como el próximo Presidente de México.

Pero eso ocurre en el México real. Lejos de él, en algo parecido a aquella mítica República de Freedonia que imaginaron los hermanos Marx, López Obrador sigue construyendo su propia realidad, alejado de la que cotidianamente vivimos el resto de los mexicanos. No importa si sus números se derrumban (una encuesta de Reforma confirma que sus simpatías siguen descendiendo y que si hoy fueran las elecciones apenas alcanzaría 30% de los votos, mientras que Calderón tendría mayoría absoluta, con 52%) y sus aliados se alejan discretamente, López Obrador quiere ser presidente "legítimo" de su Freedonia particular y seguramente hará suya la consigna marxista (no de Carlos sino de Groucho Marx) de que "la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados".

El problema es que esa Freedonia tropicalizada aún no ha nacido y ya está en crisis. Parece que muchos de sus ciudadanos y sobre todo de sus futuros gobernantes están huyendo hacia el México real. Así, quien fue el principal consultor legal de López Obrador y creador de aquella inolvidable idea de que el desafuero era equivalente a un golpe de Estado, Javier Quijano, ya ha dicho a sus colegas que ha abandonado la defensa jurídica de López Obrador, pues éste sólo escucha sus propias opiniones, incluso en el terreno de las leyes, que evidentemente desconoce. Del PT no hemos tenido noticia y Convergencia ya ha dejado en "libertad" a sus militantes para que decidan si apoyan o no la resistencia civil, pero mientras tanto ha formado su propio grupo parlamentario y está apostando a una salida negociada en Oaxaca. Los nuevos coordinadores en las cámaras, Carlos Navarrete, del Senado, y Javier González Garza, entre los diputados, saben que no son de los elegidos de AMLO y entonces el primero juega (en pocas ocasiones tan bien utilizada la palabra) a radicalizarse porque, como le dijo al periodista Francisco Garfias, no quiere que lo identifiquen como "dialoguista" (cuando es uno de sus méritos), mientras que González Garza, sin dudarlo, apuesta a hacer un verdadero trabajo parlamentario y se muestra como lo que es: un político serio que le renunció a López Obrador cuando era director del Metro porque estaba en desacuerdo de que se sustrajera presupuesto para construir los segundos pisos en vez de incrementar lo destinable al Sistema de Transporte Colectivo. José María Pérez Gay rechazó la oferta de convertirse en el canciller de la Freedonia tropical y, según nos dicen, decidió mejor irse con su familia tres meses a Italia. A Carlos Monsiváis ya no lo dejan ni siquiera entrar, por orden de López Obrador, a la zona del plantón: traicionó al líder argumentando que sus métodos eran contraproducentes para la causa.

En lo que debería ser la capital de Freedonia también hay problemas. Demográficamente, el plantón está quedándose solo, aunque se otorguen viviendas por permanecer en él. De Marcelo Ebrard poco sabemos desde una de las más desafortunadas declaraciones de su vida (aquella de "abran los ojos y cierren sus carteras", que en buena parte del mundo cultural y periodístico del país siempre recordaremos), pero debemos imaginarnos que se estará preguntando sobre qué ruinas deberá gobernar, si es que puede hacerlo porque el equipo del "presidente legítimo" de Freedonia ha anunciado que buscará refugio en el gabinete de Ebrard. El actual gobernante, Alejandro Encinas, ha decidido acelerar el suicidio político asistido que ha emprendido y ahora apoya sin tapujos ni disimulos a su jefe y su plantón, se vuelve a confrontar con la Comisión de Derechos Humanos del DF y rechaza, una vez más, sus recomendaciones.

Los otros gobernantes perredistas han decidido quedarse en el México real, ese que gobernará Felipe Calderón y con quien tendrán que trabajar. Amalia García, en Zacatecas, fortalecida por la autoderrota que se infligió Ricardo Monreal cuando propuso, acicateado por López Obrador, que los legisladores de su partido no asumieran sus cargos, está buscando fortalecerse dentro y fuera del PRD como una interlocutora legítima... y lo es. Lázaro Cárdenas está dedicado a gobernar Michoacán, mientras que el cardenismo se articula lejos y en contraposición a López Obrador. Zeferino Torreblanca no quiere saber nada de plantones sino ver cómo hace para deshacerse de los comandos de los Zetas que llevó a Acapulco la campaña de Félix Salgado Macedonio. En Baja California Sur, el gobernador Narciso Agúndez Montaño, que había pasado desapercibido hasta ahora, comienza a estar preocupado, pero no por la suerte de López Obrador sino por la de su gobierno, luego de que el secretario de Seguridad Pública y ex alcalde de La Paz, Adam Ruffo Velarde, terminó, involuntariamente, poniendo de manifiesto los lazos de ese gobierno con los Arellano Félix.

En ese contexto, a López Obrador sólo le queda la fuga hacia adelante, hacia lo desconocido: correr para fundar la Freedonia que imaginaron los hermanos Marx y que Andrés Manuel quiere hacer realidad. La pregunta es quiénes lo acompañarán en la aventura.


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www.mexicoconfidencial.com

El partido-movimiento

Leonardo Curzio
El Universal
28 de agosto de 2006

Popper lo llamó el prejuicio estético. Esa idea de tener una República perfecta como aspiración y desdeñar por ende las imperfecciones de la política realmente existente puede llevar a dogmatismos muy peligrosos. Los idealistas suelen decir que los mueven solamente los principios; dicen también nutrirse de la utopía, pero rara vez reparan en los medios que emplean para tratar de edificarla. No me extenderé en detallar las pesadillas que han pavimentado el camino de las utopías a lo largo de la historia.


Creo que la única política posible es el gradualismo. Esa que se hace con negociaciones llenas de humanas ambiciones e intereses que se van moderando o domeñando a lo largo del propio proceso político. La lucha por el ideal no es censurable, pero no debemos olvidar que la distancia entre la realidad y el modelo no invalida los pasos dados ni autoriza a nadie a desandar camino. México ha cambiado mucho desde 1988 y es importante en esta encrucijada que las fuerzas políticas más influyentes opten por seguir impulsando (perfeccionando) un modelo de negociación imperfecto pero que ha resultado con el correr de los años más incluyente y abierto que el anterior. La otra vía es romper con las reglas institucionales, y fundados en los agravios históricos de los desposeídos (que efectivamente no han sido atendidos por el incipiente sistema democrático) nos vayamos a la política callejera de presión directa para desfogar las energías sociales.

El obradorismo herido ha vuelto a un modelo de acción que el propio AMLO llamó en su etapa de transición de Tabasco a la esfera nacional, el "partido-movimiento". Un centauro capaz de competir en la pista política por espacios institucionales y al tiempo ser un movimiento capaz de desplegarse para apoyar tácticamente ciertas causas. El modelo fue un éxito y convirtió a AMLO en el político operativamente más creativo de los 90. Su doble condición le permitía tener una bancada de más de 100 diputados y jugar en los linderos de la legalidad con El Barzón. Las formas de hacer política se agotan o el propio contexto las hace obsoletas. El "partido-movimiento" tenía sentido cuando la negociación del poder podía desembocar en una concertacesión.

Hoy la presión directa no surte el mismo efecto por la propia dispersión del poder. No hay un Gutiérrez Barrios al que se le pueden arrancar canonjías o municipios. La presión directa hoy se convierte en un mecanismo que va subiendo las demandas hacía una lógica escapista o intolerante. Cuando AMLO habla de la República simulada, no espera que le reconozcan municipios o le den más curules, se ubica en el campo metapolítico en el que el único paso lógico es derribar al poder establecido. Ese es el camino elegido por los bolivianos que a golpe de movilizaciones derribaron al gobierno de Carlos Mesa, para después llegar al poder y desde allí el caudillo prometa el sueño milenarista de la República de los indios.

El otro camino es el chileno. Chile empezó su cambio político en 1988 y cierto es que a través de negociaciones complejas, no siempre cómodas, con concesiones a los poderes fácticos y tensiones evidentes ha llegado a un modelo de democracia cada vez más incluyente y sensible a las franjas de población más vulnerables. Las fuerzas políticas teorizan más y se manifiestan menos, pactan más avances graduales -pero sólidos- que demagogias grandilocuentes, van colegiando decisiones con lealtad constitucional y se van alejando de la sombra del caudillo. ¿Qué camino nos gusta: Chile o Bolivia?

Analista político

Inicia sesión del TEPJF para desahogar 375 impugnaciones

28 de Agosto de 2006

(Audio de la Sesión Pública en vivo)

La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) inició su sesión pública, en la que habrá de desahogar los 375 juicios de inconformidad presentados por partidos, coaliciones y ciudadanos contra la elección de presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

El magistrado Leonel Castillo González preside la reunión, tras dar su anuencia para iniciar los trabajos una vez verificado el quórum establecido por la ley.

En la cita toman parte los magistrados Eloy Fuentes Cerda, José Alejandro Luna Ramos, Alfonsina Berta Navarro Hidalgo, Fernando Ojesto Martínez Porcayo, José de Jesús Orozco Henríquez y Mauro Miguel Reyes Zapata.

Cada uno de los magistrados elaboró en promedio 53 proyectos de dictamen, los cuales serán sometidos a consideración del pleno, que los aprobará o rechazará por mayoría.

En la sesión se resolverán 240 impugnaciones de la coalición Por el Bien de Todos, 133 del Partido Acción Nacional (PAN) y dos de ciudadanos independientes, una de ellas contra los consejeros electorales del Instituto Federal Electoral (IFE).

Se espera que en las próximas horas los magistrados emitan un fallo sobre la totalidad de las inconformidades.

Posteriormente, estarán en condiciones de elaborar el cómputo definitivo de los comicios presidenciales celebrados el pasado 2 de julio; calificar la elección; declarar su validez y, en su caso, emitir la declaratoria de presidente de los Estados Unidos Mexicanos a favor del candidato que haya obtenido el mayor número de sufragios.

Derecho a la Revolución (Artículo 39)

Salvador O. Nava Gomar
Crónica
27 de Agosto de 2006

López Obrador declaró al diario francés Le Mond que si el pueblo así lo determina en la llamada “asamblea nacional democrática” se proclamará Presidente, y que en consecuencia el país podría tener dos primeros mandatarios.


Para ello invoca el artículo 39 de la Constitución, que establece en su segunda parte que “el pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno”. Desde una óptica sesgada y reduccionista podría parecer que se desprende de la narrativa constitucional la posibilidad de llevar a cabo lo propuesto por el tabasqueño. Sin embargo no es así. Ningún precepto legal puede interpretarse de manera aislada, pues el derecho es un sistema armónico y complementario que justamente configura un orden.

El caso específico —como cualquiera que se dedique al estudio del Derecho Constitucional— lo he analizado, escrito y explicado a mis alumnos de tercer semestre en el curso de Derecho Constitucional que he impartido por años. Es cierto que el pueblo determina su voluntad, pero lo hace, desde que optó por un sistema jurídico, a partir de las reglas que establece por medio de sus representantes que elaboraron las reglas del juego. Veamos:

El Artículo 39 comienza estableciendo que “la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo”. Sin embargo en un Estado democrático el pueblo encarga el ejercicio y guarda de su soberanía a un conjunto de representantes e instituciones, como lo confirma el artículo 40 de la misma norma suprema que señala que es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una República representativa, democrática y federal [...], lo que implica la existencia del diseño institucional, normativo, funcional y orgánico que establece quiénes, cuándo y cómo integran la dirección de la República conforme a las propias reglas constitucionales. Además el artículo 41 determina con claridad que “el pueblo ejerce su soberanía por medio de los Poderes de la Unión [...] en los términos respectivamente establecidos”, y “la renovación de los poderes Legislativo y Ejecutivo se realizará mediante elecciones libres, auténticas y periódicas, conforme” a las bases en la propia Constitución establecidas, incluyendo las directrices del sistema electoral.

Por si lo anterior no bastara la Constitución cuenta con un candado para evitar, justamente, pretensiones —hipotéticas, pues es probable que no suceda lo que aquí tememos— de esa índole. El artículo 136 marca que la “Constitución no perderá su fuerza y vigor, aun cuando por alguna rebelión se interrumpa su observancia. En caso de que por cualquier trastorno público, se establezca un gobierno contrario a los principios que ella sanciona, tan luego como el pueblo recobre su libertad, se restablecerá su observancia, y con arreglo a ella y a las leyes que en su virtud se hubieren expedido, serán juzgados, así los que hubieren figurado en el gobierno emanado de la rebelión, como los que hubieren cooperado a ésta”.

Lo preocupante es que el esquema de la convocatoria de AMLO es el mismo que la de los “Estados Generales” de la Revolución Francesa, en la que se argumentó una representación nacional, distinta por cierto a la instituida por la norma constitucional, compuesta por representantes de comunidades que alegan ser, en conjunto, los titulares de la soberanía.
La democracia sólo vale cuando es juridificada, ello implica la subordinación a las reglas, instituciones y tribunales. El argumento de un “Presidente democrático” que ejerce la soberanía contra un “presidente espurio” porque se especula un megafraude, no es válido frente al derecho, única fuente democrática de legitimidad.

* El autor es Director de la Escuela de Derecho de la Universidad Anáhuac México Sur.

snava@derechopolitica.com

Ya viene mi alegría

En busca del centro perdido

Enrique Krauze
Reforma
27 de Agosto del 2006

La buena noticia del trance que vive México es la participación ciudadana en la vida pública. ¿Cuándo, en los tiempos del PRI, se había visto a tantos ciudadanos opinar y actuar sobre lo que les compete? Por fin la política ha dejado de ser patrimonio privado de los políticos para convertirse en una tarea colectiva. La mala noticia es la riesgosa polarización del momento. "Son las mismas caras de odio entre compañeros, entre familiares", me dijo hace unos días mi amigo Alberto Pedret, que vivió la Guerra Civil Española en su natal Cataluña. Esta ominosa reminiscencia de su niñez no es ilusoria. La exacerbación de las pasiones ideológicas está en todas partes: en los blogs y en la prensa doctrinaria, en las conversaciones de café y en las reuniones sociales, en los campamentos y en los parlamentos. El debate público está envenenado a un extremo sin precedentes. Hay que combatir ese mal de inmediato, y sólo hay un antídoto conocido: recobrar el centro.

Las propuestas de campaña han desaparecido. Una visión maniquea se ha apoderado del discurso (sobre todo en los ámbitos del PRD, pero no sólo en ellos), volviendo simple, dual y sólida la realidad que, por naturaleza, es compleja, diversa y fluida. Tras la caída del Muro de Berlín, parecíamos haber comprendido que "Derecha" e "Izquierda" son conceptos pobres en significación real, armas verbales que sirven para descalificar al enemigo, no para describir, comprender, explicar o incluso refutar el contenido de lo que piensa o cree. Hoy esos adjetivos disfrazados de sustantivos, esos sucedáneos de los viejos anatemas religiosos (hereje, apóstata, infiel, impuro, ateo), son etiquetas que se han vuelto de uso común.

Aunque hay guerrillas maoístas en la India, una dictadura estalinista en Norcorea y una monarquía absoluta, hereditaria y revolucionaria en Cuba, sólo unos cuantos extremistas pretenden que el modelo marxista puede ser viable o lo fue alguna vez. El Partido Comunista Chino rinde pleitesía formal a Mao, pero para su desarrollo económico ha adoptado el más salvaje de los capitalismos. Inversamente, en Occidente al menos, sólo unos cuantos grupúsculos marginales proponen una vuelta a la teocracia, a los militarismos tiránicos o al nazifascismo. Por lo demás, ningún país occidental, ni siquiera Estados Unidos, ha renunciado a la necesidad de un Estado que modere, incluso severamente, la orientación individualista del mercado, y atienda con eficacia las demandas sociales, sobre todo las de los más necesitados. Purgada de los ismos totalitarios que desgarraron el siglo XX y sacrificaron a decenas de millones de personas concretas en el altar de principios abstractos, la civilización occidental se ha vuelto "centrista" y ha adoptado (incluso en ese polo excéntrico que es América Latina) un sistema democrático. Ese corrimiento también ha ocurrido en México, donde el mandato del ciudadano en las urnas ha sido proteger el centro. Por eso a ningún partido le dio la mayoría absoluta.

Pero el centro, en nuestro tiempo, no señala una equidistancia fija de los extremos ideológicos, rebasados y refutados por la historia. El centro es una franja de opinión que varía en puntos específicos sobre los que las personas pueden y deben dialogar, discrepar, negociar, pactar. Más que un "lugar" intelectual, el "centro" es una actitud, una disposición moderada y atenta, un espacio de tolerancia a las ideas ajenas, un sitio abierto y habitable donde los hombres se escuchan unos a otros, defienden con vehemencia sus puntos de vista, pero están dispuestos a modificarlos si el interlocutor esgrime datos objetivos y razones suficientes. (Un caso concreto: en las frenéticas discusiones de estos días en torno al supuesto fraude, se ha ido evaporando el elemento racional y empírico para dar paso a argumentos de fe; hace falta la operación inversa: pasar del mito a las razones comprobables.) El centro, por lo demás, no es infalible sino todo lo contrario: es humanamente falible, y por eso está normado por leyes que los protagonistas pueden cambiar pero no violar o subvertir. El centro, en suma, implica una cultura de la civilidad.

En México necesitamos recobrar el centro perdido. El PAN no podrá esgrimir un programa de ortodoxia económica liberal, ni mezclar la religión con la política (el PRD lo ha copiado en fechas recientes), ni aferrarse a sus rancias actitudes de intolerancia moral. El PRI (que en sus mejores momentos representó una posición de centro, aunque manchada por la corrupción y el clientelismo) tendrá que reconstruirse, recobrando sus raíces perdidas de liberalismo político y responsabilidad social. Pero el problema mayor lo tiene el PRD y la coalición que lo acompaña. Para converger hacia el centro, tanto en pensamiento como en actitud, sus miembros tendrán que convertirse en "traidores", en el sentido en que el escritor israelí Amos Oz refiere en su libro Cómo curar a un fanático:

Traidor es aquel que cambia ante los ojos de quien no puede cambiar, de quien no quiere cambiar, de quien odia cambiar, de quien no concibe cambiar... A los ojos de un fanático, traidor es cualquiera que cambie. Hay que escoger -y no es fácil hacerlo- entre volverse un traidor o volverse un fanático. En cierto sentido, no ser un fanático significa, hasta cierto punto, ser un traidor a los ojos de un fanático.

Separarse del fanático, renunciar al fanatismo, moverse con inteligencia hacia un espacio de mínima convivencia, es la tarea prioritaria que les espera. No tienen opción. Después de todo son políticos y, como tales -no lo olvidemos ni permitamos que lo olviden-, son nuestros asalariados. El diálogo no es para ellos una opción discrecional: es un mandato que están obligados a cumplir. Si en los meses siguientes convergemos hacia ese centro, la recuperación pacífica del otro centro, el centro geográfico, el centro de nuestra capital, vendrá por añadidura.