4 de julio de 2006

Responde Ugalde a acusaciones de AMLO

Redacción
El Universal

04 de julio de 2006

Aclara el presidente del IFE que los 3 millones de votos que dice el candidato de la coalición Por el Bien de Todos que se les perdieron, son actas que llegaron al instituto con inconsistencias, por lo que se acordó con los partidos ponerlas aparte para su revisión

08:26 Luis Carlos Ugalde, consejero presidente del Instituto Federal Electoral (IFE), dijo que los tres millones de votos que dice Andrés Manuel López Obrador, candidato de la coalición Por el Bien de Todos, que se les perdieron, son actas que llegaron al instituto con inconsistencias como errores en llenado, por lo que se acordó con partidos políticos que éstas se tenían que poner aparte.

Lo anterior, dijo, explica esta diferencia a la que se refiere el candidato perredista.

En entrevista con Carlos Loret de Mola en el noticiario Primero Noticias, Ugalde dijo que dichas actas cuentan porque están registradas, sólo hay que revisarlas con los partidos políticos.

Ante la acusación que hace López Obrador sobre que el PREP fue manipulado, el funcionario electoral señaló que este instrumento lo revisaron en las últimas semanas previas a elecciones los partidos políticos, científicos de la UNAM y de otras universidades de prestigio.

Descartó que sea política la determinación de no dar los resultados el pasado domingo 2 de julio, por lo cerrado de la elección presidencial.

“Es una decisión científica. Fueron cinco científicos que estuvieron reunidos esa noche y ellos fueron quienes me recomendaron a las 10:45 de la noche”.

Finalmente señaló que los votos de cada casilla ya se contaron y asentaron en actas de votación, mismas que se enviaron a los 300 Consejos Distritales. Lo que se hará mañana es sacar acta por acta, que ya tiene el conteo de voto de cada casilla, e ir sumando las actas.

Reconoce Madrazo derrota; aprueba elección

Alejandro Torres
El Universal
03 de julio de 2006

Señala el candidato de la Alianza por México que los resultados no le son favorables y que el proceso se desarrolló en forma transparente, legal y legítima

22:44 Roberto Madrazo, candidato de la Alianza por México (PRI-PVEM), reconoció esta noche su derrota en las elecciones presidenciales del domingo pasado y subrayó que el proceso se desarrolló en forma transparente, legal y legítima.


Acompañado por 16 gobernadores priista y por los dirigentes del PRI, el tabasqueño dijo que las actas electorales en poder del partido demuestran que los resultados no le son favorables.

Alrededor de las 21:00 horas se realizó una reunión privada con los gobernadores priistas y su presidente nacional, Mariano Palacios Alcocer.

Por la tarde, diputados federales del PRI aseguraron que luego de los resultados de la elección del 2 de julio, el partido “está peor que nunca, porque si bien hace seis años perdieron la Presidencia de la República, ahora hasta la mayoría en el Congreso de la Unión”.

El vocero de los diputados del partido tricolor, Miguel Lucero Palma, reconoció que el PRI pasa por un mal momento, por lo que se debe entrar a una etapa de “profunda reflexión” de lo que provocó la campaña perdedora de su candidato presidencial, Roberto Madrazo Pintado, y la mayoría de los abanderados a otros cargos.

El cuarto de paz

Germán Dehesa
Reforma
4 de Julio del 2006

Ya me canso de votar y no amanece. Ya es lunes y los ciudadanos sabemos que todavía falta un buen rato para que veamos claro. No estamos contentos, ni satisfechos. Esta mañana lo platicaba con mi amigocha Denise Dresser: el electoral domingo 2 de julio, los ciudadanos nos comportamos maravillosamente y los políticos, candidatos y funcionarios, todos ellos nuestros empleados, estuvieron a la altura del chapopote. Doy un ejemplo: a las once de la noche apareció en pantalla Pericles Ugalde. No hace mucho, hablé en este mismo espacio del amor febril que Pericles le ha agarrado al micrófono. Bueno, pues salió el señor Ugalde y nos aventó un rollo inmenso acerca de lo bien (requetequebién, diría Fox) que nos habían salido las elecciones (¡¿y los resultados?!, clamaba el pópolo), de la cantidad de casillas que se habían abierto, del comportamiento ejemplar de la ciudadanía (gracias, pero ¿y los resultados?), de lo bonito que estaba fluyendo la información (¡me lleva la Cofetel!, ¿y los resultados?). Ya que se le acabó la cuerda, dijo que todavía no había modo de dar resultados (¡oh, cielos!, gritó todo un país en vilo) y que tendríamos que aguantar vara hasta el miércoles, o lo que hiciera falta. Mientras tanto, prosiguió el inspirado tribuno, nadie debe hacer festejos ni proclamarse vencedor.

Todo muy bonito, pero a esas horas, el carismático Martí Batres ya había llamado a celebrar en el Zócalo y ahí llegó un AMLO desencajado que dijo que acataba las instrucciones del IFE, pero que él había ganado. Segundos después, vino a cámaras Felipe que tenía una como posada caserita con globos y leyó un meidral de encuestas que lo declaraban ganador y dijo que respetaba al IFE, pero que él había ganado. De veras que espantan de obedientes Felipe Montesco y el Peje Capuleto.

Mientras tanto, el muy pateado PRI, por voz del rollerísimo Palacios Alcocer (parece orador de López Mateos) y con la muda presencia de Madrazo en el papel de “La Muñeca Fea”, maniobraba para ubicar al PRI como “legitimador” de la contienda (¡oh, cielos!, bis). Bien por los ciudadanos, mal, muy mal, por los funcionarios y los candidatos.

Pasada la medianoche terminé mi artículo, las televisoras también terminaron y yo me lancé a rumboso hotel a reunirme con la gente magnífica del “Cuarto de Paz”. Todos los ahí reunidos son mis amigos, o me gustaría que lo fueran. Mujeres y hombres de primera. No pretendemos figuración alguna, no tenemos más fuerza que nuestra credibilidad y nuestra digna condición ciudadana. ¿Qué queremos?, pues queremos la paz, queremos que este proceso tan reñido no enfrente violentamente a los mexicanos; ofrecemos mediaciones y la creación de espacios para el diálogo y la construcción de un gobierno que, para poder serlo, tendrá que ser un gobierno de coalición. Gane el que gane tendrá que ser patriota, magnánimo, generoso, práctico. Pierda quien pierda deberá dejar a un lado rencores y frustraciones y pensar en el bien de México. Eso es lo que queremos en el “Cuarto de Paz” que está a la disposición de todos los que anden en procura del encuentro necesario después de la contienda.

Allá en el “Cuarto de Paz” no nos sentimos almas privilegiadas ni suponemos que estamos salvando al País. El asunto es más simple. Con su nutrida y razonada votación la ciudadanía emitió un claro mandato a favor de la paz. Lo que nos proponemos nosotros es, en nuestra calidad de ciudadanos sin partido, darle un espacio a esa mediación y afanarnos hasta el límite de nuestras fuerzas en conjurar la violencia que una situación así, en un país así, podría desatarse. Creo que ése es tu mandato, lectora lector querido.

Y hablando de partidos: ¡hoy juegan Italia-Alemania! (¡oh, cielos!, tris).

¿Qué tal durmió? DCCCXXVIII (828) Arturo Montiel Rojas.

Cualquier correspondencia con esta columna muy cansada, favor de dirigirla a german@plazadelangel.com.mx (D.R)

La lucha postelectoral

Catón
Reforma - De Política y Cosas Peores
4 de Julio del 2006

Las crisis de la vida hacen que los hombres se muestren tal cuales son. El domingo 2 de julio Andrés Manuel López Obrador tuvo una crisis de vida, y se mostró como es. Pensaron él y sus partidarios que tenían el triunfo asegurado. Citaron en el Zócalo a su gente, e hicieron imprimir grandes cartelones que decían: “Fiesta de la victoria”. Pero se aguó la fiesta por algo más que por la lluvia: a la hora en que iban a celebrar haber ganado, AMLO y sus asesores ya sabían que los números del IFE favorecían a Felipe Calderón. Fue entonces cuando apareció López Obrador enseñando sus peores cualidades. Tanto en sus palabras ante la televisión como en el discurso que pronunció en el Zócalo se mostró violento, agresivo. “Exijo al Instituto Federal Electoral…”, dijo con prepotencia. Habló de “mis resultados” -no de “los resultados”-, y anunció que defenderá una inventada ventaja de medio millón de votos que nadie supo de dónde la sacó. Al decir todo eso se veía nervioso, desencajado. Ya se sabe que el que grita y amenaza es porque no tiene la razón. Tal parece que López Obrador piensa que el Instituto Federal Electoral es una dependencia del Gobierno. Olvida que es un órgano de ciudadanos. Dicho de otra manera: el IFE somos nosotros. Cuando lo enfrenta en el modo arrogante en que lo hizo, a nosotros nos enfrenta. Calderón, en cambio, apareció sereno, firme. Su traza era ya de Presidente. Es cierto: también él se adelantó a los hechos al proclamar su triunfo antes de conocerse los resultados oficiales. Pero no podía dejar de hacerlo después de que AMLO se atribuyó primero la victoria, y además lo hizo sin desafiar a la autoridad electoral ni sembrar dudas sobre ella. Desde luego no hay todavía nada para nadie. Con prudencia y tino actuó el Instituto Federal Electoral cuando abrió un periodo de espera a fin de hacer con cuidado el conteo de los votos antes de dar a conocer el resultado final. La actuación del IFE fue impecable; tanto su presidente como los consejeros merecen felicitación, y con ellos todos los que tomaron parte en la organización de los comicios y en la evaluación de sus resultados. El Instituto se fortaleció. Los ciudadanos confiamos en su imparcialidad; sabemos que sus integrantes defenderán los resultados de la votación y harán imperar la ley por encima de la ambición o los caprichos personales. Les toca ahora a los consejeros emitir su dictamen final con estricto apego a la legalidad, sin tener en cuenta las presiones que los anuncios de una eventual violencia podrían ejercer sobre ellos. Su trabajo, en el fondo, es sencillo: se trata de una simple operación aritmética que consiste en sumar los votos emitidos y en determinar quién obtuvo la mayoría de esos votos. Obviamente la cosa no es tan fácil: la elección fue muy cerrada, y puede decidirse por un escaso número de votos. Sólo que cada voto cuenta, y aunque sea por uno solo se debe declarar un ganador. Habrá impugnaciones; se alegarán irregularidades para anular los resultados de tal o cual casilla; pero en la misma forma eso ha de resolverse con estricto apego al orden jurídico, y sin temor a nadie, porque no debe conseguirse en las calles lo que no pudo lograrse en las urnas. A una campaña áspera seguirá un periodo de intensa lucha postelectoral que bien podría prolongarse. Eso sería motivo de inquietud si no es porque los mexicanos demostramos, con una jornada electoral ordenada y tranquila, que queremos seguir viviendo en paz, y que por eso rechazamos cualquier forma de violencia. Quien la promueva le hará gran daño a México, y a más de eso volverá a perder… FIN.

afacaton@prodigy.net.mx

Exijo respeto

Enrique Canales
El Norte
4 de Julio del 2006

Felicito a los panistas locales, ya brilló la esperanza de cuentas claras en Nuevo León. Panistas: a revisar cuentas para recuperar lo escondido. Pero por lo pronto necesitamos limpiar el horizonte nacional.

Andrés Manuel, a nombre de los que votamos, te exijo que respetes la voluntad popular y aceptes la realidad objetiva de la contabilidad del IFE cuanto antes y sin “hacerla de tos”. La votación está muy pareja, pero la diferencia es clarísima. Hasta la hora cuando escribí esta columna, con el 98 por ciento de las casillas contadas, Felipe Calderón te ganaba por más de 350 mil votos y ya no faltaban muchos votos por contar.

Pero como tú, Andrés Manuel, siempre ves al mundo a través de tu mente egoísticamente politizada, crees que a ti no te conviene aceptar la realidad.

No te importa el daño que le intentas hacer a las instituciones electorales del país, pero lo peor; no te das cuenta el daño que le estás ocasionando a tus seguidores, especialmente a aquellos seguidores que te adoran y te consideran un enviado del sol azteca para salvarlos de su miseria. Con tu actitud pasional, los estás alejando del uso de la razón y de la educación democrática más esencial.

Tú mismo has dicho que Benito Juárez es tu héroe; sin embargo, es tu héroe de dientes para afuera. Juárez dijo “El respeto al derecho ajeno es la paz”, pero por lo visto tú no quieres respetar el derecho de la mayoría de los mexicanos expresado con su voto libre y secreto.

Claro, como mal perdedor ahora podrías estar tentado en revolver todo el orden para crear un caos en las calles; has de pensar en fabricar un borlote mayúsculo en donde existan grandes probabilidades de que se cometan abusos por marchistas y por los encargados de mantener el orden. A ti no te importa detener el trabajo de los mexicanos, no te importa estorbar el orden político, con tal de no aceptar el triunfo de Felipe que te ganó por las buenas; muy apenitas, pero claramente te ganó.

Todo esto confirma que efectivamente has de haber reprobado tus clases de estadística como lo dice tu registro de materias de la UNAM. Pues el domingo en la noche dijiste: “yo quedé que iba a aceptar una diferencia de un voto, eso lo dije; sin embargo, nosotros tenemos con nuestros datos una diferencia a nuestro favor de más de 500 mil votos. Por lo tanto, el IFE tiene que aceptar nuestros resultados”.

Lo que indica que tú, Andrés Manuel, no ves diferencias entre el conteo del IFE y las encuestas que los partidos, los medios o el propio PRD hayan mandado hacer. Andrés Manuel, todavía ayer en la mañana decías que habías ganado por 500 mil votos y que ese triunfo te lo tenían que reconocer. ¿Con cuáles datos?

Además criticaste la actuación del IFE: “Se habían comprometido a dar el resultado de una muestra de 7 mil casillas, y terminaron por no dar ningún resultado, lo que me hace pensar que estábamos arriba nosotros”. Mi pobre Andrés Manuel, ¡qué manera de pensar chueco! Al contrario, el IFE con toda responsabilidad no levantó la mano de Felipe el domingo a las 23:00 horas porque la diferencia no era tan rotunda y evitaron una tragedia en el Zócalo esa noche.

Nos conviene recordar que los votos nulos fueron anulados teniendo un representante del PRD en la casilla, así es que existen actas con sus firmas; no le busquen por ahí. Si para cuando aparezca esta columna, Andrés Manuel, no le has levantado la mano a Felipe, quiere decir que te corroe el resentimiento de un político de tercera y no la grandeza de un estadista de primera.

enriquecss@gmail.com

3 de julio de 2006

Termina Conteo del PREP

Sufrimiento innecesario

Macario Schettino Yáñez
El Universal
03 de julio de 2006

Ayer sufrimos sin razón. Sin deberla ni temerla. Tuvimos una gran jornada electoral en la que privó la participación, la serenidad, la voluntad ciudadana. Sin embargo, el cierre resultó incierto porque las encuestas de salida, a diferencia de tantas otras elecciones, ahora no pudieron establecer ganador.

La razón no estuvo en que los punteros estuviesen demasiado cerca, sino que hubo muchos ciudadanos que no quisieron responder las encuestas mencionadas. Dependiendo de la casa encuestadora, entre 8% y 15% de los encuestados declinaron responder, de manera que, al final, no había la solidez estadística necesaria para decir quién había ganado. La gran mayoría de las empresas encuestadoras, con mucha responsabilidad, optaron por no publicar nada y esperar a los conteos rápidos, que no tienen este problema de no respuesta.

Una de las razones que parece estar detrás de este elevado nivel de no respuestas es el comportamiento electoral de Nueva Alianza. Este partido, de reciente creación, ha logrado obtener cerca del 5% de los votos para el Congreso, pero sólo 1% en la votación para presidente. Sin lugar a dudas, se trató de un voto diferenciado, pero con destinatario claro. Sin embargo, no parece que los encuestadores hayan previsto este tipo de voto, porque lo habían concentrado en los movimientos entre los tres partidos principales. La pregunta era cuántos votos del PRI se movían, y quién los recibía. Pero pocos recordaron que Nueva Alianza es en realidad un movimiento que sale del PRI, es decir, es un voto dividido muy adelantado.

Sin embargo, este periodo incierto que vivimos entre las ocho de la noche, en que las encuestas no pudieron determinar ganador, y los conteos rápidos, motivó comportamientos irresponsables de los partidos políticos. Ninguno debió salir al público en ese lapso, porque en realidad no tenían nada qué decir, pero todos lo hicieron. El PRI, para descalificar de entrada los conteos y buscarle a un conteo total de votos, que sólo complicaría los escenarios. El PAN, para festejar que les estaba yendo bien, sin que nadie les preguntara. Y el PRD, peor, para movilizar, que es su manida herramienta cuando lo demás no les sale.

Frente a ello, el Intituto Federal Electoral no sólo no actuó para impedir estos comportamientos, sino que reaccionó evitando dar a conocer los resultados de su conteo rápido. A decir de Luis Carlos Ugalde, presidente de ese instituto, el margen entre el primero y segundo lugar era tan pequeño que no permitía declarar un ganador. Sin embargo, no dijo de qué tamaño era ese margen, ni quiénes eran los candidatos que competían por ese primer lugar.

Como el PRI había pedido tres horas antes, ahora habrá que esperar a que el miércoles inicie el conteo formal. Éste de cualquier manera hubiera ocurrido, pero ahora será sin que sepamos quién fue el ganador. Serán días de mucha incertidumbre, que no van a ayudar a que los conflictos propios de las campañas puedan olvidarse para pasar a la etapa, necesaria, de negociación y acuerdos que correspondería.

Las reglas con las que compitieron los partidos fueron claras, y en ellas se incluía el conteo rápido, y sin duda el PREP. Esto no obsta para que, si alguno tiene una queja fundada, proceda como la ley lo indica, pero no más allá de ello. Ni movilizaciones, ni acusaciones infundadas, ni búsqueda de conflictos, que el país no está para eso. Pero tampoco estamos para instituciones que no tienen la capacidad de sacar adelante su trabajo de manera completa. Insisto, si el IFE no tenía un resultado claro, sí podía dar a conocer la diferencia en votos y los dos competidores punteros. Pero eso daba la puntilla a un PRI, que no está alcanzando ni 25% de los votos, según se registra en el PREP, que a duras penas puede ganar tres estados, cuando hace dos décadas ganaba todos. Un PRI que, en su derrumbe, está dispuesto a arrastrar al país.

Con malas decisiones, con falta de presencia, con indecisión, se acaban los países. Es una desgracia que, frente a una ciudadanía que hizo suya la fiesta democrática, ni el Instituto Federal Electoral imponga su autoridad, ni los partidos estén dispuestos a respetarla. Ahora, como en tantas ocasiones, nos toca a todos soportar la incertidumbre, aminorar el golpe de la duda y seguir trabajando.

macario@macarios.com.mx

Resultados Preliminares del IFE (PREP)

1 de julio de 2006

Llega el 2 de julio...

Razona tu voto

Mañana 2 de julio estaremos todo el día ocupados en actividades ligadas a la elección por lo que nos será imposible actualizar la información durante e inmediatamente después de la elección. Cuando volvamos a conectarnos, ya habremos elegido y sabremos (eso esperamos) quién resultó ser el ganador de esta complicada y competida contienda.

Desde que iniciamos este blog, nuestra idea principal fue insistir que en esta elección está en juego mucho más que quién nos gobernará por los próximos 6 años. En esta elección para los mexicanos sólo hay dos opciones muy claras: seguir avanzando por donde vamos (y no rezagarnos en el avance que el mundo, con o sin nosotros, seguirá teniendo) o, más que cambiar, que regresemos a lo que ya tuvimos hace 25 o 30 años.

También por muchos de los motivos que buscamos expresar a través de la publicación de los artículos y opiniones que fuimos recopilando (los más) o que nosotros mismos creamos (los menos), nuestro voto razonado será a favor de Felipe Calderón.


Pero también reconocemos y valoramos los avances democráticos que hoy tenemos en México, mismos que implican una libertad irrestricta para que cada quien vote por quien quiera. Por eso, aún a sabiendas de que no necesitas que nosotros te lo digamos, de todos modos queremos decirte que si quieres votar por Andrés Manuel López Obrador o por alguien más, lo hagas, que para eso es la democracia.

Nosotros tenemos confianza que Felipe Calderón será el ganador y esperamos estarlo celebrando mañana por la noche, pero también reconocemos que, a unas cuantas horas de realizarse la elección, nadie a ciencia cierta puede estar seguro de cual será el resultado.

Por eso mismo, de ser Andrés Manuel López Obrador quien resulte ganador, también queremos decirte que, si tú votaste por él, ojalá haya sido después de haber sopesado información imparcial, y que no sólo haya sido un voto esperanzado, sino un voto razonado y, sobre todo, un voto con responsabilidad, para que después no te sorprendas o te llames engañado por las consecuencias.


En unas cuantas horas sabremos cuál fue el sentido de la decisión mayoritaria de los electores. Que todo sea por el bien de México.

razona2voto@yahoo.com

Nueve predicciones

Jaime Sánchez Susarrey
Reforma
1 de Julio del 2006

1. Ésta no es una elección como las otras. Lo que está en juego es todo el proceso de modernización y, con ello, el futuro de México. La victoria de AMLO implicaría un giro de 180 grados. Equivaldría al regreso del viejo PRI, el de Echeverría y López Portillo. Con un agravante adicional: López Obrador es un líder popular que no se detendrá ante nada ni ante nadie. Es un personaje mesiánico con una veta profundamente irracional. Su visión del mundo es maniquea: él es la encarnación del Bien y quien se le opone personifica al Mal. La Presidencia de la República lejos de moderarlo, potenciará todos y cada uno de sus rasgos autoritarios e intolerantes.

2. Para entender la forma en que López Obrador orientará su política económica hay que recordar una frase de Mao: la política debe estar al mando del fusil, y otra de Lenin: la política es economía concentrada. AMLO regirá sus decisiones económicas por objetivos políticos y no técnicos. Su prioridad será distanciarse del “modelo neoliberal” y hacer que la población sienta una mejoría tangible e inmediata. Para hacerlo utilizará todos los recursos del Estado. El incremento del gasto y del déficit fiscal se pueden dar por descontado. Las consecuencias son previsibles: deuda pública, inflación, devaluación y crisis. Tal como en los años 70.

3. López Obrador no tendrá el 2 de julio mayoría en el Congreso, pero podrá forjarla fácilmente en los meses posteriores. La victoria de AMLO y el fin del PRI son la misma cosa. Lo estamos viendo desde hace tiempo. Los priistas no tienen complicaciones para sumarse a la causa de Andrés Manuel. Cada vez son más y provienen de muy diversos ámbitos: desde Muñoz Ledo hasta Manuel Camacho, pasando por Socorro Díaz y Manuel Bartlett. Los priistas medios lo sienten, por razones evidentes, como uno de los suyos. Además de que utilizaría todo el poder de la Presidencia de la República para forjar con ellos un bloque mayoritario. Por paradójico que parezca, el único candidato que está en condiciones de restaurar el régimen de partido de Estado es AMLO. Y no tendrá empacho en hacerlo. Porque él es la encarnación de la República y de la soberanía popular.

4. Una de las convicciones más profundas de AMLO es que cuando hay contradicción entre la Justicia y la Ley hay que optar por la primera y reformar la segunda. Ése fue el principio que utilizó en caso de El Encino y del Paraje San Juan. Además, está convencido de otras dos cosas fundamentales: a) Mariano Azuela, presidente de la SCJN, fue parte del complot en su contra; b) la reforma del Poder Judicial es inaplazable. Así que el choque es más que previsible. Utilizará todo el poder de la Presidencia para forzar la renuncia de Mariano Azuela y, posteriormente, para “reformar” al Poder Judicial. No habrá, en consecuencia, equilibrio de poderes. AMLO hará hasta lo imposible por someter a sus designios al Poder Judicial. Lo hará por todos los medios a su alcance. Sólo así, piensa él, habrá justicia expedita para el pueblo.

5. Las descalificaciones constantes y abiertas que ha hecho de Guillermo Ortiz, gobernador del Banco de México, no han sido ninguna broma u ocurrencia. Anuncian, como en el caso de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que una de sus prioridades como Presidente de la República será forzar la renuncia de Guillermo Ortiz y, posteriormente, presionar a la Junta de Gobierno del Banco de México para que no choque con los lineamientos de la Secretaría de Hacienda. Todo eso se hará bajo una consigna: eliminar los reductos y los candados que los neoliberales le quieren imponer al Proyecto Alternativo de Nación del Presidente de la República.

6. AMLO conoce bien el funcionamiento interno del PRD. No tiene respeto por las corrientes internas, que él y otros definen como “las tribus”. La tregua que pactó con Ortega es coyuntural. Finalmente, López Obrador sabe y está convencido de que con la sola estructura perredista no puede ganar la elección. Su apuesta fuerte es a las redes ciudadanas que están coordinando Ricardo Monreal y Manuel Camacho. Así que desde la Presidencia emprenderá una reestructuración del PRD para acabar de apoderarse de lo que queda de ese partido. En esa ecuación, Cuauhtémoc Cárdenas y Lázaro Cárdenas no tienen cabida. Son el tumor que hay que acabar de extirpar. Porque además, en una estrategia de largo plazo, el Presidente López Obrador se fijará como objetivo la creación de un partido que esté en movimiento permanente, tal como hizo en Tabasco cuando fue presidente del PRI en 1983. Más temprano que tarde, AMLO impulsará la formación de su propio partido. Lo fundará sobre las cenizas del PRD y el PRI. Será el partido del Presidente de la República, como en los mejores tiempos del priato. Un partido disciplinado y al servicio del Gran Salvador y Restaurador de la República, su Alteza Serenísima, el Presidente López.

7. En sus “Cincuenta Compromisos de Gobierno” AMLO se ha comprometido a efectuar un plebiscito para que su mandato sea (o no) ratificado. Pero dice el dicho, y dice bien, que cuando alguien se despide muchas veces es que no quiere irse. Y eso aplicado al referéndum se traduce en algo muy sencillo: quien le pregunta al pueblo si debe continuar a la mitad de su mandato, igual le interrogará si debe continuar al final del mismo y, consecuentemente, reelegirse. Perogrullo: López Obrador en la Presidencia tendrá el poder de hacer y deshacer un sinfín de cosas; amén de que está convencido de que él y sólo él encarna la oportunidad y la posibilidad de restaurar la República. Así que quienes creen que al cabo de seis años se irá tranquilamente a su casa, bien se podrían llevar una sorpresa. O para decirlo de otro modo: el problema no es que AMLO llegue al poder, el problema es que no se va a querer ir.

8. Apenas tome posesión, AMLO iniciará una cacería de brujas. Lo hará por convicción, pero también por oportunidad. ¿Qué mejor manera de ganar popularidad que cortando cabezas y exhibiéndolas en el Zócalo de la Ciudad de México? La lista es amplia. Incluye a políticos, empresarios, periodistas e intelectuales. No habrá gracia.

9. Si AMLO pierde el 2 de julio por unos cuantos puntos no reconocerá el resultado. Denunciará un fraude electoral fraguado por el Gobierno de la República, los empresarios y otras fuerzas oscuras y malignas. Las manifestaciones y las presiones sobre el Tribunal Federal Electoral serán enormes. Su intención será revertir o el resultado o, en el peor de los casos, anular la elección. No le importarán los costos ni los riesgos. Su ambición y su obsesión están por encima de la patria.

¿Por quién votar?

Gerardo Puertas Gómez
Reforma
1 de Julio del 2006

Hay imágenes televisivas que se graban en la memoria. Dejan huella por su contenido y su efecto. Ayudan a apreciar el pasado y a vislumbrar el futuro. Ante la elección de mañana, recuerdo dos de ellas.

Hugo B. Margáin, Secretario de Hacienda y Crédito Público, aparece en la pantalla. Un boletín comunica su renuncia. El Ejecutivo designa en su lugar a José López Portillo.

Mayo de 1973. Luis Echeverría Álvarez es Presidente. La crisis económica internacional profundiza la disminución en el ritmo de crecimiento del País.

El mandatario en turno toma una medida trascendente para la nación: modificar el modelo económico.

Abandonamos el “desarrollo estabilizador” que, mediante el mantenimiento de finanzas públicas sanas y la promoción de la inversión privada, había conducido a una etapa conocida en el mundo como el “milagro mexicano”.

Entramos al llamado “desarrollo compartido”, que se caracterizó por el impulso al gasto público y la intervención del Estado en la economía. Ambos elementos aderezados con una retórica populista. Se inicia lo que Gabriel Zaid identifica como la “economía presidencial”, es decir, el manejo de las finanzas desde Los Pinos.

¿Cuáles fueron los resultados del viraje impulsado por Echeverría? Pérdida de la disciplina fiscal, incremento del déficit, elevación de la deuda, aumento del sector paraestatal, altos índices de inflación y devaluación de la moneda.

El País pasó de 7.6 por ciento de crecimiento en 1973, a apenas 1.9 por ciento tres años después. Las crisis que nos azotaron a mitad de los 70 y durante los 80 encuentran su epicentro en dicha modificación de rumbo.

José López Portillo, Presidente de la República, aparece en el televisor. Rinde su último informe ante el Congreso de la Unión.

Septiembre de 1982. El incremento de la deuda externa y el aumento en el gasto público, la elevación de la inflación y la fuga de capitales, unidos a la disminución de los precios del petróleo, provocan la debacle.

El Ejecutivo resuelve tomar dos medidas de importancia para la nación: establecer el control de cambios y expropiar la banca privada.

Las determinaciones se dan sin el consenso de la Secretaría de Hacienda y del Banco de México.

El ejército ocupa las instituciones financieras. La bancada priista del Congreso aplaude al gobernante y la Suprema Corte de Justicia le felicita. Las organizaciones sindicales mayoritarias expresan su apoyo.

¿Cuáles fueron las consecuencias del cambio encabezado por López Portillo? El autoritarismo muestra su capacidad de destrucción de las instituciones. Dos terceras partes de la economía quedan bajo el control del Estado.

El problema se profundiza. La inflación sube a casi 100 por ciento anual y el tipo de cambio cae a 150 pesos por dólar. Faltan recursos para cubrir la deuda.

¿Avanzar o retroceder? Los comicios de mañana son cruciales. Encaramos grandes desafíos: consolidación de la democracia y actualización del derecho; construcción de una economía participativa y edificación de una sociedad incluyente. Hacia ese horizonte debemos caminar.

Hay imágenes televisivas que se graban. Mayo de 73 y septiembre de 82. Símbolos de una irresponsabilidad gubernamental que colocó a México al borde del precipicio. Populismo y autoritarismo. Yerros que ayer costaron mucho y errores que hoy no debemos repetir. Elementos de juicio para decidir por quién votar.

gerardo_pg@terra.com.mx

¿Piensas votar?




Caricaturas de Paco Calderón, tomadas de www.noteolvides.org

30 de junio de 2006

¿Cómo denunciar los delitos electorales?

Razona tu voto

Todo aquel ciudadano que tenga conocimiento de que alguien ha cometido algún delito electoral tiene el deber de denunciarlo inmediatamente.

En el Distrito Federal, las denuncias se pueden presentar en la FEPADE, ubicada en Blvd. Adolfo López Mateos No. 2836, Colonia Tizapán, San Ángel, Del. Álvaro Obregón, C. P. 01090, Distrito Federal; o en cualquier agencia del Ministerio Público de la Federación o del fuero común. En los estados de la República las denuncias se pueden presentar en las agencias del Ministerio Público de la Federación o del fuero común.

También se puede llamar gratuitamente a FEPADETEL al número 01 800 8 33 72 33 y en el Distrito Federal al 53463101 y 53463102; o vía correo electrónico a fepadenet@pgr.gob.mx.

Adicionalmente, la FEPADE cuenta con un sistema de Predenuncias de Delitos Electorales Federales a través de internet.

Además de presentar una identificación oficial y sus datos personales, quien presenta una denuncia deberá acompañarla con los documentos, fotografías, videos y cualquiera otra prueba que tenga a su disposición y que estime útiles para acreditar los hechos que denuncia.

Adicionalmente, el denunciante deberá proporcionar los nombres y, de ser posible, los domicilios y cualquier otro dato que pueda servir para localizar e identificar a las personas a quienes se señalen como inculpados o como testigos de los hechos.

Los Notarios Públicos tienen obligación de asistir gratuitamente a dar fé de los hechos que se les solicite durante la jornada electoral.

Si se tiene simpatía por algún partido político, puede resultar conveniente ponerse en contacto con los representantes locales de dicho partido, quienes seguramente estarán interesados en orientar a los ciudadanos que sean víctimas o testigos de delitos electorales para que los denuncien de la manera más adecuada.

razona2voto@yahoo.com

¿Qué son los delitos electorales?

Razona tu voto

Los delitos electorales son conductas que describe y sanciona el Código Penal Federal, que lesionan o ponen en peligro la función electoral federal y específicamente el voto en cualquiera de sus características, en lo relativo a la elección de Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Diputados y Senadores al Congreso de la Unión.

Los principales delitos electorales son:














Los delitos electorales se castigan con multa o cárcel; dependiendo de las penas establecidas en el Capítulo Vigésimo Cuarto del Código Penal Federal y de la gravedad de la falta.

Si eres víctima o testigo de un delito electoral ¡Denúncialo!

razona2voto@yahoo.com

AMLO sólo contempla 2 posibilidades: ganar o arrebatar

Razona tu voto

Hoy por la mañana al menos en 2 noticieros de radio (Pedro Ferríz de Con - Imagen y Oscar Mario Beteta - Radio Fórmula) estuvieron difundiendo la noticia de que la página oficial de Andrés Manuel López Obrador (
www.amlo.org.mx) contenía una carta, fechada el 3 de julio, en la que se mencionaba que "el gobierno y la derecha" le estaba arrebatando su triunfo obtenido en las urnas e invitaba al pueblo a manifestarse. Al poco rato la página fue "corregida" y al momento de escribir estas líneas ya ni siquiera es posible entrar.

A continuación una imagen de como amaneció la página oficial de AMLO:


Aquí una imagen ampliada sólo del comunicado:


Lo curioso es que viendo el código fuente de la página, está hace referencia a una imagen llamada 3dejulioposibilidad2.jpg, que es la carta en cuestión. Siguiendo la lógica del nombre del archivo, si en esos momentos uno buscaba la imagen 3dejulioposibilidad1.jpg aparecía la siguiente imagen:


Claro que si uno buscaba algún otro archivo para ver otras posibilidades, por ejemplo 3dejulioposibilidad3.jpg, 3dejulioposibilidad4.jpg, etc. éstos no existían.

Con esto queda claro que para AMLO sólo existen 2 posibilidades para amanecer el 3 de julio:

  • Posibilidad 1: Que el IFE lo declare ganador la noche del 2 de julio
  • Posibilidad 2: Si el IFE no lo declara ganador, argumentar que él ganó y que "el gobierno y la derecha" le están tratando de robar la elección, y llamar a la movilización de sus simpatizantes para "defender su triunfo"
Para él no hay de otra; si gana gana y si pierde arrebata.

Ya lo dijo Catón "El que tenga ojos para ver que vea..."

razona2voto@yahoo.com

29 de junio de 2006

Confesión del Gallito Inglés: Una historia sin censura

El siguiente texto fue escrito por El Boy. Para quienes no estén familiarizados con él, les comento que El Boy es fundador, productor y director de Neurótica FM, una exitosa estación de radio del valle de Toluca, muy escuchada por chavos (y no tan chavos). Antes de fundar Neurótica FM, El Boy fue director de producción de Radioactivo 98.5 en la ciudad de México.

Hoy voy a hacerles una confesión: por quién voy a votar el 2 de Julio.

Para muchos, no será sorpresa... pero permítanme explicarles el proceso.

Una calurosa tarde de hace 13 meses, subí el elevador de un altísimo edificio en la Ciudad de México. Para variar, por el denso tránsito de la metrópoli, iba tarde. Me pasaron a una salita de juntas. Ya esperaba ahí Felipe Calderón, con 3 personas más. Estaba muy serio.


Había tensión en el cuarto. Presenté algunos comerciales que he producido a lo largo de muchos años, y luego, escuché a los demás. Le decían a Felipe que aceptara el lema "Con México en la Piel", para destacar su color moreno mexicano, frente a la lechosa de Santiago Creel. Felipe dijo que no quería que lo acusaran de plagiar a Luis Miguel, que acababa de sacar un disco con el mismo título. ¡Iluso!, de lo que lo acusarían después...

En ese entonces, me dí cuenta de que Felipe no tenía apoyo. Sólo era él, su asistente y dos amigos. Comentaba que en Los Pinos ya no le contestaban las llamadas. En el PAN lo veían cuasi con lástima, chiquito. Pero tenía muy claro que iba en serio por la Presidencia.

Después de escuchar su biografía e ideas políticas, le dije que por mí, él podía ser Juan Camaney, pero de resultar Presidente ¿cómo le haría para chambear con un Congreso cerrado y contreras? Respondió: con un Gobierno de Coalición. Platicando con los partidos, sacando intereses en común, armando un proyecto de país que beneficie a la gente (y no a grupos de poder), y repartiendo secretarías de estado en destacados militantes del PRI, PRD, PAN e incluso ciudadanos independientes; pero eso si, dejando Secretarías clave en manos de gente de su confianza. Me dijo "piénsalo, ni modo que el PRI vete una propuesta emitida por un Secretario de su partido". Me latió la idea de unir a los partidos, repartir el pastel. Platicamos de muchos temas. Noté la seguridad con la que hablaba, la claridad de las ideas.


Era muy serio. Pero al final, después de 2 horas de reunión, se relajó y nos contó unos chistes del Peje. Todos nos reímos. Se despidió, pues tenía un mítin en Tlalpan... con apenas 7 personas. Pero iba decidido a convencerlas, aunque fueran poquitas.

Esa noche, llegué con mi chava y le dije: "acabo de conocer al futuro Presidente de México". "¿Quién?". "Felipe Calderón". "¿Y ése, quién es?"..."Ya lo verás".

En aquél 2005, él no tenía ni el 4% de conocimiento en la gente. Peje andaba en 80% de preferencias. Felipe se enfrentó, sin dinero o apoyo alguno, al poder político y económico de Santiago Creel, favorito de Fox, ganándole en el debate panista.

Se fletó cenas y eventos para reunir fondos para su campaña, recaudó su propio dinero.


Se ha enfrentado a Peje y Madrazo, quienes llevan 6 años de ventaja trabajando su candidatura, y los tiene en jaque. Prácticamente ha convencido a la población en los 3 debates que lleva, con sus discursos (su campaña publicitaria realmente dejó muuuucho que desear... ´ora si que "yo no fuí", y no lo digo por ardilla). Ha resistido embates, ha demostrado tanates atacando (también se vale, esto es política, no un juego de comiditas) y está a punto de conseguir su meta.

He pensado que si Felipe Calderón ha sido capaz de construir todo esto empezando de cero y en apenas meses, sería capaz de acciones realmente grandes siendo Presidente. Este, el candidato más joven a la Presidencia, está cabrón.

En cambio, Peje sólo ha acarreado energía negativa a su alrededor, y no deja de confrontar a todo mundo a favor o en contra... Madrazo es falso, todos lo percibimos. Paty Mercado es inteligente, pero su partido está verdísimo. Campa... ¿who is Campa?.

No soy panista. Soy cuasi-ateo. Desde chavo soy liberal. Guácala los 70s. No concuerdo totalmente con Felipe, pero lo veo mejor como Presidente. No votaré por el partido. Mi voto, será útil.

Este 2 de Julio, votaré por Calderón.

Hasta siempre, amigo Fox. Ya tuvimos corazón. Ahora, necesitamos cerebro. El hígado, puede esperar.

elboy@neurotica.fm


Para ver el debate que ha generado entre los radioescuchas de Neurótica FM la postura pública de El Boy, pueden entrar a la siguiente liga:

http://www.neurotica.fm/index.php?option=com_content&task=view&id=991&Itemid=195


Paco Calderón - 29/06/06

No tenemos tiempo que perder

David Páramo
Excélsior - Personajes de renombre

29-06-06

Hasta el último día de su campaña, Andrés López mantuvo una posición abiertamente en contra de los empresarios a quienes, por lo menos, calificó como delincuentes de cuello blanco, parásitos, evasores fiscales y traficantes de influencias...

A pesar de que el Consejo Coordinador Empresarial y las doce organizaciones que lo integran (equivalen a más del 85% del empleo del país y que entre sus miembros tiene a micro y pequeños empresarios) en todo momento le tendieron la mano, pero el perredista no sólo los ignoró sino que públicamente se enfrentó a ellos.

A Sociedad en Movimiento no respondió La Pregunta de la Semana porque dijo que sólo eran "finolis", aludiendo a la Coparmex, cuando son casi mil 300 organizaciones entre las que están indígenas, académicos y hasta la CROC, cuya dirigencia, indebida y públicamente, dijo estar con López.

En los últimos diez días, José Luis Barraza ha enviado dos cartas al candidato del PRD que no le han sido respondidas por la vía institucional, sino a través de mítines. En un mitin dijo "los del CCE no son empresarios, son los que han hecho jugosos negocios al amparo del poder público. Son delincuentes de cuello blanco". ¿Realmente cree que la mayoría de los empresarios no pagan impuestos o que trafican influencias?

Parecería que AMLO está enojado por la campaña del CCE en la que se recuerda la importancia de la estabilidad económica y el combate a la inflación que, aun cuando los políticos no quieran verlo, es lo más benéfico a los pobres.

Los políticos, en su afán de simplificarlo todo, inventan etiquetas y se las creen.

¿Cuánto tiempo ha perdido el país con el debate sobre los neoliberales? Nadie sabe a qué se refieren, pero lo usan como arma. Se dice que los neoliberales han fracasado, no generan crecimiento y no les importan los pobres.

Si se realiza un análisis serio, tendrá claro que no hay políticas neoliberales, de izquierda o de derecha, hay correcto e incorrecto. Así como no puede meterse en sólo un cajón a las políticas de izquierda puesto que hay un abismo entre las que practica Michel Bachelet con las de Hugo Chávez, tampoco las de derecha.

Hay un mundo de diferencia entre la política seguida por Bill Clinton y la de George Bush en Estados Unidos, quien ha manejado con gran irresponsabilidad la economía de su país.

Lo mejor que puede hacerse para disminuir la pobreza es controlar la inflación como lo ha hecho Banco de México, gobernado por Guillermo Ortiz, y generar espacios para que las empresas aumenten el empleo formal. La pobreza sólo se cura con trabajo y estabilidad económica.

Si López gana las elecciones, pueden pasar dos cosas con el sector empresarial.

Primero. El perredista da marcha para atrás a todos sus dichos y el CCE da por cerrado el capítulo. Juntos se ponen a trabajar y el país recupera no sólo competitividad sino empleo… Este escenario es poco probable puesto que AMLO iría en contra del discurso que ha sostenido históricamente de los pobres en contra de la clase media y los ricos.

Segundo. Lo más probable es que López use al sector empresarial como justificación de todos sus fracasos. Que volvamos a la época de Luis Echeverría y José López Portillo cuando se decía que los empresarios eran hambreadores del pueblo, especuladores, riquillos compra dólares y demás tonterías que no generaron un empleo.

El país debe mantener la estabilidad económica que ha permitido aumentar el ingreso per cápita, que cada vez más mexicanos salgan de la pobreza y que el salario no se deteriore. Eso es poner en primer lugar a los pobres.

A partir de ahí, debe construir un país más competitivo, eficiente y que genere mucho más empleos dentro de la economía formal para lo que son fundamentales los empresarios, quienes son los que dan trabajo y permiten a la gente mejorar su nivel de vida.

Pelearse con quienes generan empleo es perder el tiempo. Las venganzas y los odios jamás han servido para disminuir la pobreza ni mejorar las condiciones de vida.

El país no tiene tiempo que perder en revanchas de una lucha de clases que no comparte la sociedad y que sólo promueven los políticos.


dinero@nuevoexcelsior.com.mx

Vayamos a votar, y a optar

Denise Maerker
Excélsior - Atando cabos

29-06-06

Yo no voy a votar por el menos malo –me dijo airado un amigo del equipo de Excélsior–, por eso voy a anular mi voto". Fue hace ya algunas semanas. En los últimos días he vuelto a escuchar este argumento. Digamos que está de moda entre ciertos círculos. Y tiene una posible explicación: el encono provocado por las campañas es muy grande y la sociedad está muy enfrentada. Decir que se va a anular el voto es una buena estrategia para los que no quieren pelearse con nadie cuando hay que contestar la inevitable pregunta de: ¿Tú por quién vas a votar?

Pero ojalá se quede sólo en eso, en una estrategia social y llegado el domingo 2 de julio todos vayamos a las urnas con un voto decidido, por difícil que haya sido optar por uno de los contendientes.

Y es que la decisión de anular el voto tiene varias implicaciones. La primera es que quien lo hace acepta el método democrático para elegir a los gobernantes pero manifiesta que estos candidatos y estos partidos concretamente no ofrecen alternativas aceptables. En ese sentido poco falta para que quienes defienden este voto agreguen que la democracia mexicana no los merece. Son los que aspiran a no sé qué ideal democrático en el que los candidatos sean unos más atractivos que los otros. ¡Todos son un asco!, es la exclamación favorita de estos exquisitos.

Francamente no sé en qué democracia estén pensando. Yo nunca he participado como ciudadana o seguido como periodista una elección en la que las opciones sean calificadas como excelentes y maravillosas. Eso no existe. Ni aquí ni en ningún país. Recuerdo, eso sí, elecciones dificilísimas como a la que se enfrentaron los venezolanos en 1998 y dónde tenían que elegir entre un militar golpista como Hugo Chávez y una ex miss Universo llamada Irene Sáez. ¡Esa sí era una decisión difícil! En ese caso, y en otros muchos, el voto en blanco es una forma legítima de protesta por las condiciones de la competencia o por la calidad de los contendientes. No veo razón alguna para aplicarlo al caso de México hoy en día.

Incluso respecto de nuestro propio pasado, los candidatos que hoy tienen posibilidades de ganar el domingo, Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador, son igual o mejores que sus antecesores. ¿O acaso vamos a idealizar ahora a Diego Fernández de Cevallos, a Francisco Labastida, a Cuauhtémoc Cárdenas o a Vicente Fox?

Los criterios para definir el voto son múltiples. Hay para quienes el voto no es un problema: ahí están los que se enamoran de los candidatos, los fans y los militantes que participan en la vida política a través de organizaciones y partidos, esos nunca tienen dudas. Para los demás el voto es más difícil, pero tenemos elementos suficientes para tomar una decisión. Este 2 de julio se enfrentan en nuestro país dos opciones diferentes y con distintas posibilidades reales de sacar adelante su proyecto. Conocemos las opciones y mucho se ha analizado sobre quién tiene mayores posibilidades de efectivamente poner en práctica sus planteamientos. Por eso todos tenemos que ir a votar y asumir la responsabilidad de optar.

Mientras escribo esto, me retumba en la cabeza la crítica de mi amigo John Scott, economista del CIDE, con quien desde hace años sostengo apasionadas discusiones. Antes de cada elección y no sin un dejo de burla, me recuerda que ir a votar es totalmente irracional. –Tu voto nunca va a hacer la diferencia –me insiste– porque las elecciones nunca se deciden por un voto; si te quedas en tu casa el resultado va a ser exactamente el mismo. En estricto sentido y desde el punto de vista del individuo tiene razón. Así explican los economistas y los sociólogos las dificultades de la acción colectiva. Lo más rentable para un individuo, en el caso de una huelga por ejemplo, es dejar que sean los otros los que paguen los costos de organizarse y esperar tranquilamente el fruto, si lo hay, del trabajo de los demás. Sin embargo, votar es mucho más que eso. No es un asunto de rentabilidad. No salimos ese domingo únicamente para que el candidato que nos gusta gane, sino para refrendar simbólicamente que pertenecemos a este conglomerado llamado México y que asumimos conjuntamente la responsabilidad de decidir quién nos va a gobernar.

Por eso me molesta el voto en blanco. Quienes lo defienden cumplen con el rito de pertenecer pero eluden la responsabilidad de optar como los demás bajo el argumento de que las ofertas son muy malas.

No es así. Aunque las campañas nos hayan agotado y los veamos a todos deslavados y manchados estamos hablando de dos hombres, Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador, que son políticos profesionales y que conocen las dificultades de gobernar México hoy. Y si no caemos en las posiciones más militantes es imposible no reconocerles a ambos su honestidad individual y su entrega a la política. Estoy convencida de que ninguno de los dos representa una desgracia ni un peligro para el país. Caminos y posibilidades distintas, eso sí, pero hasta ahí.

Por eso no hay que dudar, salgamos el domingo, refrendemos que somos parte de este grupo y optemos con responsabilidad.


denise.maerker@nuevoexcelsior.com.mx

¿La “Ley Kikín”?

Francisco Báez Rodríguez
Crónica
29 de Junio de 2006

En la Comisión Permanente acaba de presentarse una iniciativa inusitada. Bajo el argumento de que los deportistas profesionales son "representantes nacionales", una diputada del PRD pretende obligarlos por ley a que "se abstengan de emitir su apoyo a candidatos o candidatas de partidos políticos o independientes".

El asunto surgió a raíz de que Francisco Kikín Fonseca, junto con otros seleccionados nacionales y ex futbolistas, ha participado en promocionales a favor del candidato de Acción Nacional a la Presidencia, Felipe Calderón. La popularidad del Kikín, junto con el buen desempeño de Osorio en el Mundial y la historia futbolística de Claudio Suárez -sus acompañantes en el spot- hicieron mella en la mente suspicaz de algunos incondicionales de López Obrador, quienes vieron los anuncios como una torva maniobra de la derecha y no se les ocurrió mejor remedio que intentar callarlos. El Kikín como chachalaca.

Es evidente que a AMLO no le gustó el anuncio, porque sintió que lo afectaba, ya que la selección gozaba en ese momento de mucha popularidad. Tras la eliminación del Tri, el tabasqueño encontró la manera de darle la vuelta al asunto, diciendo que los saló Felipe.


Podemos discutir si es de buen gusto o no aprovechar las candilejas en las que estuvieron los futbolistas para obtener réditos políticos. Lo que no podemos discutir es su derecho para expresarse, como cualquier ciudadano.

Hay otro problema. Al menos dos conocidos deportistas, tan "representantes nacionales" como los del Tri, han apoyado públicamente la candidatura de AMLO. Ambos son medallistas olímpicos y uno de ellos ha sido funcionario del GDF: Bernardo Segura y Belem Guerrero. Igual lo ha hecho Eder Sánchez, actual carta fuerte de la marcha mexicana. Varios beisbolistas, tan profesionales como los futbolistas, han hecho explícito su apoyo al abanderado de la Coalición Por el Bien de Todos. Segura, incluso fue candidato del PRD y diputado de ese partido mientras era deportista en activo, y representante nacional en competencias mundiales.


Por su parte, El Púas Olivares, el Ratón Macías, Raúl González y varios luchadores en activo han hecho campaña abierta por Roberto Madrazo. Y el taekwondoin y medallista olímpico Víctor Estrada es, incluso, candidato de Nueva Alianza, y aparece en comerciales.

A uno le queda la duda razonable de que la iniciativa tiene origen y destino en la selección de futbol, por ser la más expuesta a los medios actualmente (hago notar que dentro de seis años serán los olímpicos). Que el malo de la película es el Kikín, y que bajo el argumento de que "México es primero" se les quiere callar porque están con el candidato equivocado. Reflejos estalinistas, pues.

Ahora bien, no sólo los deportistas pueden entrar en este supuesto. También están los artistas y creadores, igualmente profesionales. Creo que nadie puede negar que Chespirito es no sólo un representante, sino un símbolo nacional. Y él también ha hecho campaña por Calderón en la TV. Me pregunto si Luis Mandoki era o no "representante nacional" este año en la entrega del Oscar, y él vaya que ha hecho campaña por "el Sr. López". Y ya encarrerados, podríamos preguntarnos lo mismo acerca de José Luis Cuevas, Vicente Rojo y Elena Poniatowska (bueno, de Elenita mejor no, porque se me van a echar encima).

Obviamente, la Comisión Permanente pondrá en la congeladora el engendro presentado por la diputada Eliana García y no habrá tal "Ley Kikín".

Pero, más allá de sus resultados específicos, el asunto evidencia varias cosas. En primer lugar, que en el entorno de AMLO abunda la gente más pejista que El Peje, dispuesta a interpretar un gesto suyo como una orden perentoria. En segundo, que el resorte autoritario entre ellos está muy vivo, y con ganas de convertirse en ley.

Cuando empezamos a distinguir entre ciudadanos con derecho a opinar y "ciudadanos" sin derecho a hacerlo, estamos cortando un principio básico de la democracia. Más allá de cualquier manipulación mercadotécnica, real o imaginada.

Por eso bien vale parafrasear a Brecht y decir: "Primero callaron a los miembros de la selección, pero como yo no soy futbolista, no dije nada… luego callaron a todos los deportistas, pero como yo no practico deporte, no dije nada… luego callaron a los artistas, pero como yo no soy artista, no dije nada… ahora me callan a mí".

fabaez@gmail.com